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Un día y Una noche (VI), relato fantástico.

joven mascara

Sexta parte del relato perteneciente al mundo épico de Antigua Vamurta, "Un día y una noche".

Relatos Épicos
«Sintiéndose profundamente ofendida, les dio la espalda para volver con Lestra y Carolina. Tras el mediodía que había regalado a su amado, tras tanta promesa, ¡y del esmero que había tenido para ser una de las hermosas entre las lechuzas pintadas de la baja nobleza! Se sentía enfurecida, una inconsciente sed de revancha se apoderaba de ella.

Tomó una jarra de aguamiel y la bebió de un trago. ¿Qué se había creído? Miró a su alrededor, le empezaba a interesar el baile. Allí estaba la vizcondesa de Amer moviendo sus caderas colosales junto a un caballero canoso que no reconoció. La dama, a pesar de su desfachatez, poseía una gracia, una sinuosidad en su baile de viuda alegre. Un grupo de enmascarados seguía los pasos de toda mujer que pasara por delante, apoyados contra la pared, esperando como un grupo de cuervos subidos a un árbol. La baronesa de Verbaz, de las montañas como se la llamaba, iba cayéndose, metida en el huracán del baile, sostenida por un joven de largas patillas, que la apuntalaba y la recogía. Un pecho saltó del vestido cuando se tambaleó hacia delante, sin que ella se diera cuenta, a pesar de los gestos burlones de muchos.

Dos águilas, altos y barbudos, se acercaron a ellas para darles conversación, pero el jaleo reinante les impedía entenderse. Se cansaron de ellos y salieron a bailar, sumadas a las decenas de caretas y disfraces que basculaban bajo centenares de velas, cambiando de pareja con frecuencia hasta no saber quién bailaba con quién, hasta confundir hombres y mujeres en un mismo alud movido por el repicar de tambores, flautas, laúdes y cítaras. En un respiro que se tomó Ermesenda, vio que Jacobo abandonaba el patio del teatro, tambaleante, sostenido por los brazos de sus amigos.

Se sentía sola en aquel rincón, sorbiendo vino. No veía a Carolina ni a Lestra. Alguien disfrazado de oso quiso devolverla al baile, pero Ermesenda rehusó, al ver los brazos y frente de aquel hombre bajito tan sudados, tan sucios.

Un poco mareada, pero a la vez exultante y rabiosa, decidió alargar la velada. Las máscaras aparecían frente a ella y se desvanecían sin más para que otras emergieran, ocupando su lugar, creando en ella una sensación extraña, como si el tiempo hubiera desaparecido, como si hubiera olvidado que más pronto o más tarde, debía volver a su palacio, a su casa. Entre el sinfín de caras cubiertas, apareció una que la miraba intensamente, fija en aquel baile incesante. El hombre de pelo negro y el antifaz rojo. Sintió que su vientre se contraía, que un repentino calor asomaba en sus mejillas. La copa que sostenía temblaba, sus ojos negros parecían hacerla arder.
—Os he visto comprar ese collar.
Aquellas palabras la sobresaltaron. Se había quedado embobada mirando al extraño, sin notar que un joven de espaldas anchas y manos fuertes, se había situado a su lado. Bajo una máscara de mimo, salpicada de incrustaciones de oro, unos ojos azules y pequeños, casi fríos, la miraban, divertidos.

—Recordaré —añadió el joven—, pasados muchos otoños, vuestra risa en esa joyería y la expresión de horror de la dueña, que en esos momentos me atendía.
—¿Con quién tengo el honor de hablar? —preguntó Ermesenda, con expresión un tanto distante.
—¡Oh! Soy de por aquí. Muchos me preguntan qué deben hacer y muy pocos me aconsejan qué debo hacer yo.
—¿Es un juego, señor? Prefiero bailar.
—Todo esto es un juego… Si preferís bailar, hacedlo conmigo.

Y sin esperar respuesta, la arrancó del rincón y la transportó hacia el epicentro de ese marasmo que parecía adquirir un ritmo endiablado. Bailaron y bailaron, y él la conducía con manos firmes, pero su pensamiento estaba en otra fiesta, en la que el único invitado era el hombre moreno.
Dos enmascarados se acercaron a su pareja de baile, y con una señal, le avisaron de algo. Se disculpó ante ella, y con una profunda reverencia se despidió, diciendo:
—Volveremos a vernos. De eso, podéis estar segura, y sin juegos.»

Comentarios

  1. HOLA VENGO LEO Y PARTO,HOY COMENTO: ME EN-CAN-TA COMO ESCRIBIS! SOBRE VARIADOS TEMAS,SON DE TU PRODUCCION O SOLO LOS EXTRAES DE INTERNET...TE PREGUNTO ESTO PORQUE EN VARIOS BLOGS,HAY SIMILARES,PALABRAS O CUENTOS...
    UN ABRAZO
    LIDIA-LA ESCRIBA

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  2. Quiero máaaaaaaaaaaaassssssss ;) jejejej, me ha gustado mucho, como de costumbre, ese ambiente irreal y febril de la primera parte con la furia que no permite ver del todo bien, y esa inquietud repentina que trae un personaje misterioso, que bueno.

    "Todo esto es un juego...", que bueno :)

    Un saludo, ¡pon el siguiente pronto!

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  3. "les dio la espalda para volver con Lestra y Carolina. Tras el mediodía que le"
    No hay ningún problema, ¿verdad? Ese le en singular y plural. No tienen que estar en igual número.

    Me he reído bastante con la dexcripción que haces del baile. Un lío monumental. Y esa "de las montañas", tan animosa ella.

    "e sentía sola en aquel rincón, sorbiendo vino, no veía a Carolina ni a Lestra. Alguien disfrazado de oso quiso devolverla al baile, "
    Quizá haya frase distinta separada por punto antes deese "no". Por otra parte es una enumeración un poco, un poco, no sé: "se sentía sola..., sorbiendo vino, no veía a Carolina... Alguien disfrazado" Como si fuera una enumeración un poco huérfana de intención, un poco como un listado. Lo siento, es una opinión solamente, ya sabes.

    Bueno, vaya misterio. Los disfraces lo permiten. No ya uno, sino dos misterios personajes. Curioso diálogo con el que le habla de la joyería.

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  4. Hola Lidia,
    Me alegra que te guste. Bueno, en realidad este "Cuento de Vamurta" está pensado y planteado como algo divertido, o quizás no tanto, para profundizar en uno de los personajes de la novela.
    Sí, aquí todo es de cosecha propia, todo a lápiz y después picado a PC. Incluso la inmensa mayoría de dibujos (el de la chica del post no, es un retrato clásico).
    Bueno, no sé qué es eso de que en otros blogs hay cosas parecidas. Sí participo en varios foros: Sedice, Fantasía Épica, Abrete Libro, Alpeh, Clandlan, etc.
    Gracias por la visita y por los ánimos.
    Un saludo.

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  5. Hola Explorador,
    ¡Qué bien! Cuando acabé de escribirlo pensé, "bueno, no está del todo mal". Celebro que te guste. Y sobre todo espero no aburrir con la noche y el día que cambiaron la vida de Ermesenda para siempre.
    Caramba, leyendo tus impresiones, me doy cuenta de que la mayoría de las veces es imposible calcular las repercusiones de algo escrito. Que de algún modo los relatos andan solos. Esto es algo que me encanta, que motiva.
    Pues el miércoles 3 de marzo sube el siguiente fragmento. El mundo real quiere cobrarse sus tributos y debo atenderlo.
    Un saludo, compañero. Y como siempre, gracias por la visita.

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  6. Hola dafd,
    Me alegra verte por aquí. He tomado nota de tus correcciones y las he incorporado. Sobre la enumeración, aún no he hallado una solución satisfactoria.
    Lamento los errores, y agradezco, y mucho, tus anotaciones. Son fundamentales, básicas, importantes.
    Me deja muy contento que el relato te divierta, esa es una de sus intenciones, ser muy ameno, lejos de dotar al texto de significaciones. Un poco de aire para Vamurta, novela que arranca con demasiada densidad, quizás.
    Gracias por la visita.
    Igor,

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  7. Sí que es un texto divertido, y te deja con ganas de más.. Sigue en ello.

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  8. Hola Jordi,
    Celebro que te guste. Habrá más, aunque el relato ya se está agotando. Pero subiré otros, como haces tú, con tus cuentos tremendos. Mira que son largos, pero los leo de un tirón. Menuda capacidad de hipnosis, compañero.
    Gracias por la visita.

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  9. Yo también quiero leer más!!!!! Adoro tu blog de verdad que sí *_*

    Besos =)

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  10. Hola,
    Me alegra que te guste. Mañana subo otro pedacito, ya se vislumbra el final de esta breve historia.
    Un abrazo, Igor.
    Y gracias por la visita.

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  11. Estás en tu universo particular y tienes la capacidad de arrastrar al lector hasta tu mundo. ¡Entusiastas felicidades! Me ha gustado mucho, espero la continuación.

    Saludos!

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  12. Hola Patricia,
    Gracias por la visita. ¡Ahora viene lo mejor! O al menos eso creo yo.
    La has clavado. Intento constuir un nuevo mundo, un mundo de papel.
    Nos leemos,
    Un abrazo.

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  13. Hola, soy hakatri (tengo cierto gusto por los sobrenombres) necesito algo mas de informacion sobre los dbujos que me enviaste, en los dos estan sara y alguien mas pero en uno estan huyendo (¿de que huyen? ¿hay fuego, lluvia o algun otro elemento atmosferico?) y en el otro no esta muy claro si escapan o caminan o en que clase de ambiente estan, respondeme a mi correo

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  14. Hola GinHindew,
    Oído Cocina. Los platos han salido.
    Por si alguien lee esta respuesta: ya veréis que pedazo dibujos!!!!!

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