Dejo una de las poesías, titulada Tras veinte años , que abren el libro Canciones de Hierro (2015) . Recuerdo que para acercarme a algo complejo usé el lenguaje más sencillo que encontré porque, me daba cuenta, había el peligro de caer en la pura abstracción. Tras veinte años Tras veinte años, también una tarde tomé el zumo mágico de piña. Y aquel regusto me hizo viajar hasta ti, ahora que me rondas sin que se abran tus labios. Viajar fracturando paredes como si pudiera disolverme en la pila para volver a salir en el comedor de extrarradio, donde me esperabas los sábados, como de costumbre, claro recuerdo de hora baja. Me recibías con una sonrisa que era cálida cerámica y enigma, amplia luz de los abriles de antaño, cuando tu flor abrió los pétalos lívidos y transparentes para volver a cerrarlos. Sin pensar en nada miraba la mesa de ese pequeño espacio ordenado, el modesto hogar de los despojados y ahí estaba la ofrenda de los sába...