S ufrió un terrible accidente de coche. Conmoción cerebral , dijeron los médicos. No reconoció a su mujer al despertar, pero eso no le preocupó mucho porque encontró que aquella desconocida tenía una gracia. Sí olvidó su número de teléfono y las contraseñas del gmail, Facebook y whatsapp. Aunque intentó empezar de nuevo, su agenda y su red social eran un campo de casillas vacías. Poco a poco fue quedándose aislado, vagabundo en las redes, hasta caer en la más absoluta soledad. ■
Sobre libros, poemas, versos y relatos