23 ene. 2012

La rebelión de los onanistas

japoneses pareja
Fuente: http://laprincesseausoleil.blogspot.com/
Casi todo lo que llega y leo de Japón me produce una profunda incomprensión. Como el loco código del Bushido, que impedía a los soldados japoneses durante la Segunda Guerra Mundial rendirse cuando todo estaba perdido. Locos, cegados por un odio sólo equiparable a las SS Wafen.
Si no fuera por la literatura japonesa, su cine y el judo, no los amaría, no.

Hay una noticia, extraña, que sí he entendido. Son hombres y mujeres cansados de todo. Es la rebelión de los onanistas, básicamente hombres, básicamente japoneses.

Dice la noticia:
«Un estudio realizado por el gobierno japonés confirma el creciente desinterés por la pareja y el sexo en la sociedad nipona que, desde la década de los 70, ha visto bajar el número de matrimonios. El 60% de los hombres y el 50 % de las mujeres entre 18 y 34 años no tienen pareja. El informe sostiene que muchos de los jóvenes ni siquiera buscan pareja
Japón, cuna de tendencias, en 2007 ya definió una nueva categoría de hombre, los soushokukei-danshi (hombres herbívoros) que tendrían como rasgos característicos la evasión por el sexo, el gusto por la ropa, la dieta, el ahorro y la necesidad de vivir una vida tranquila alejada del estrés competitivo de la sociedad nipona.».

Y a todo esto, solo me cabe añadir aquello de ¡¡¡¡Banzai!!!! Aunque a este paso el emperador se quedará sin súbditos.


Share/Bookmark

19 comentarios:

  1. Me uniría a la rebelión porque me parece acertada, pero no reuno algunos requisitos. No soy nipón, supero aunque por poco la edad requerida, y sobre todo pues ya tengo pareja.

    De todas maneras hoy -mañana no lo sé-, entiendo a los japos "rebeldes".

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Eso está aquí ya a la vuelta de la esquina, los peligros del "ordenator"...

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Supero los requisitos, pero de verdad que los entiendo. Tantas cosas, tanto ir por el camino normal...Buf. Y como Dissortat, no puedo unirme a la rebelión estando en el lado oscuro del mundo de la pareja.

    ResponderEliminar
  4. Igor, mira lo que les va a pasar a esos nipones aquí

    http://lh5.ggpht.com/_o9BLyKHDLd8/TGelqdHceQI/AAAAAAAACWM/6dfv3kWQXQE/s1600-h/onan067.jpg

    Fíjate bien donde centrs su inmenos poder el ser superior xDDDD

    ¡Saludos! (Disculpa la broma, pero es que hoy ando superado)

    ResponderEliminar
  5. Yo me paso de la edad, pero si se puede me apunto a esa rebelión.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Yo creo que se han dado cuenta de que ya no caben en las islas, e intentan ponerle remedio. Ellos son sabios, y, como siempre, marcando tendencia. Igual logran ponerlo de moda.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  7. La verdad, comprendo a los japoneses. En su sociedad está todo tan establecido, tan fijado, que es totalmente comprensible que acaben saliendo con cosas así. En el fondo, no deja de ser una forma de diferenciarse de los demás, de no sentirse un clon dentro de una gran sociedad llena de clones.

    ResponderEliminar
  8. Siempre he pensado que Japón está siempre en cabeza en referencia al comportamiento del ser humano en relación a su entorno, así que en Occidente sólo nos queda esperar. También veremos onanistas de ordenador.

    ResponderEliminar
  9. Y pensar en todos esos grabados del XIX...

    ResponderEliminar
  10. Querido Igor, veo el tema de otra manera. "No fueron locos cegados" sino "condicionados". ¿Es que no lo estamos todos desde que nacemos? Aunque nos queramos ver independientes, lo somos muy poco. Y, cuando uno debe oponerse a una creencia, sea cual sea, debe tener un fe inconmovible. Además, nosotros, tenemos la suerte de que en este momento el servicio militar en España y en otros países no sea obligatorio.
    Pero volviendo a lo que dices, en un ejército europeo la rendición era sólo posible en última instancia, y la deserción conllevaba la pena de muerte inmediata y sin juicio. Además, a los prisioneros no siempre se los respetaba, pese a los códigos de honor de la guerra, porque no había con qué alimentarlos ni cómo trasladarlos. Si se lee un poco sobre estos temas se ve los horrores que se han vivido. La Primera Guerra Mundial con el servicio militar obligatorio produjo 10.000.000 de soldados muertos. Los soldados y también civiles que murieron en la Segunda Guerra Mundial fueron 50.000.000. Y se puede decir, aún no ha pasado tanto tiempo, que esto ocurrió ayer. En España todavía vive gente que vivió directamente la Guerra Civil Española y también la posguerra. Y fue eso, una guerra.
    El tema de que la gente no quiera tener niños, es un tema bastante recurrente en mi obra. Ya ves. (Y yo tengo tres hijos y varios nietos). Pero, es normal, asusta el mundo en que vivimos. Además, si eres joven, estás en una sociedad competitiva, donde parece que no vas a encontrar cómo salir adelante. ¿Qué opciones te quedan? En este momento, en España, el 45% de los jóvenes en condiciones de poder trabajar, no pueden conseguir empleo. ¿De qué modo podrán organizar su vida? ¿Acceder a una vivienda?
    Y sobre el onanismo... que tiene que ver con el coito interrumpido, por el cual el hombre no deja su semen en la mujer, creo que se confunden los términos y el sentido. ¿Están hablando de onanismo o de automasturbación, etc? ¿Qué es una relación en pareja sino una masturbación mutua? Son temas diferentes. En fin, no sé por qué se generaliza todo. Quizá porque es más fácil; tal vez porque una estadística parece dar luz sobre un tema, pero no es así. Quien produce esa estadística está influyendo ya en ella, ya sea por los items que eligió para las preguntas, o por la intención de demostrar algo en concreto, etc.
    Un abrazo, Igor, y perdona el discurso... Pero ese tema da para varios folios. Más si pensamos en todo el autocontrol del que han hecho gala los orientales: ikebanas (arreglos florales), bonsais (pequeños árboles), haikus y tankas (poesía en esencia), artes marciales, zen, etc. que no es otra cosa que una búsqueda del equilibrio entre el yo y el medio, siempre tan difícil.

    ResponderEliminar
  11. Hola, veo que Tamara me indicó bien.
    Pues la verdad es que lo oriental, es eso, oriental, de un sitio muy muy lejano y tienen sus costumbres "raras" como las tenemos nosotros para ellos.
    Ellos hacen huelga trabajando más y nosotros. cuando podemos, hacemos huelga trabajando menos.
    A veces sus cosas nos atraen y otras nos repelen, como su raro gusto por el sexo, a veces hasta brutal.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. Ah, pues yo me uno sin demasiado problema. Al menos, a día de hoy y dadas mis circunstancias :)

    ResponderEliminar
  13. Curiosa noticia, si señor.Yo no me apunto a la rebelión pero igual os llevo unos cafés y os pregunto cómo va la cosa jaja.

    ResponderEliminar
  14. Bueno, quiza sea una rebelion autentica. pero creo que equivocan el objetivo ;P Me causan simpatia estos gritos de auxilio...hasta ciertop punto. Y me recuerdan a Mishima. Que grande. Que loco.

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
  15. Te dejé un regalito en mi blog, pasa a recogerlo cuando quieras.
    Un besazo.

    http://tamaravillanueva.blogspot.com/2012/01/blog-de-interes-antigua-vamurta.html

    ResponderEliminar
  16. Pilar, buenas.
    Pues sí. Y es curioso que digas esto. Un amigo mío me dijo ayer que vio una estátua a los muertos en combate durante la guerra civil. Me decía, "pero si los obligaron a ir, a todos, a punta de pistola".
    Saludos.

    ResponderEliminar
  17. Grandes pensadores y filosófos han acabado llegando a la conclusión de que vivir de forma sencilla, con algún que otro capricho, retirado en el campo cultivando las aficiones que a uno más le gusten, etc. es todo lo necesario para alcanzar la felicidad plena.

    Da miedo de solo pensarlo. Hay que echarle huevos, tiempo y dinero.

    ResponderEliminar
  18. Entiendo la postura de estos "rebeldes" pero no acabo de creermelo, debe de haber algo que lo explique, además del deseo de excluirse por la lucha de ser el mejor, el que más gana o el que más delgado está. Un poco más de tiempo y veremos si la tendencia sedimenta.
    Un abrazo, Igor.

    ResponderEliminar