1 may. 2012

Los versos de la felicidad

Una poesía sobre la felicidad, del libro de poemas 4 Patis.
                                                                                                                  Poemes al Pati, d'Igor Kutuzov.
5 MINUTOS

Al mediodía, antes de seguir
tengo cinco minutos. No duermo.
Tumbado en la cama, dejo que el aire
poemas en catalán de igor
Poema de la felicidad, by Igor.
corra del balcón hasta la ventana,
rozándome el cuero de la espalda.

Miro mi parcela de cielo
encajada entre paredes negras.
Es una parcela de verdad,
una parcela viva que en invierno
filtra rayos blandos y en verano
luz directa, muy limpia.
Dejo que los ojos se cierren
mientras miro atrás y también
adelante, repasando las cosas
importantes: la ropa que se amontona,
los cordones de los zapatos abiertos
el gato durmiendo en el país de lo incierto.

Son cinco minutos la felicidad
y no hay que pensar demasiado.
El sueño se esconde, las cuentas
se vacían y los líderes, la nación,
son poca cosa.
Abro los ojos,
mi parcela es blanca.
El café sube y es la hora
de dejar caer el lienzo
y despertar el hierro.


Share/Bookmark

21 comentarios:

  1. Algo que seguramente nunca podrán arrebatarle. A veces basta con eso. Curiosa tendencia la nuestra de perseguir quimeras cuando tenemos la felicidad tan al alcance de la mano.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  2. La libertad existe en pequeñas parcelas

    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De eso trata el poema de la felicidad. Solo vale, solo funciona a pequeña escala.
      Un beso.

      Eliminar
  3. Y la felicidad no son más que pequeños momentos en una vorágine de vivencias que, la mayoría de las veces, escapan a nuestro control.

    Perdón por no pasar antes por acá. Muchas otras responsabilidades (de esas que no me gustaría tener que cumplir) han reclamado mi atención. Espero poder actualizar pronto mi blog también.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Sí, está tan cerca que cada vez cuesta más encontrarla; es que tristemente quizás nos estaremos convirtiendo en animales de distancia.

    Por costumbre quise traducirlo al catalán y entonces, más allá del chiste, me di cuenta que uno siempre anda traduciendo la realidad. Lo cual supone un costo tal, que la felicidad puede que no sea una cuestión de distancias sino de idiomas,,, felicidad es el instante donde Babel se duerme y hombres y mujeres entre ellos y adentro de sus ellos sólo se miran, se comprenden.

    Un fuerte abrazo.
    Gracias por comentar en el tuerto, a ese texto le tengo más miedo que cariño.

    ResponderEliminar
  5. Cinco minutos enfundado en un plácido estar, dejándote arrastrar por el fluir de la mente en quietud, siendo y sintiéndote tú... mientras un cacho de cielo te contempla. Que se repita muchas veces.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Ffff, si disfrutaste de esos 5 minutos de gloria, no puedes quejarte, algunos no tienen ni eso.

    Felicidades por ser feliz.

    Un besazo.

    ResponderEliminar
  7. Momentos únicos y que tenemos que procurar que nadie nos arrebate. Ni el miedo a lo incierto.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  8. La felicidad está en lo más sencillo... Hermosa reflexión.

    ResponderEliminar
  9. La felicidad interior, cuando sale, todo lo llena.

    ResponderEliminar
  10. Tus cinco minutos parecen una eternidad Igor. Me gusta esa felicidade.

    Y no es pedir demasiado.

    Es un poema hermosos.

    Hoy te saludo desde:

    www.elsoldelosciegos.blogspot.com

    ResponderEliminar
  11. He gozado de estos cinco minutos! ;)

    Besos.

    ResponderEliminar
  12. Aunque...
    «El café sube y es la hora
    de dejar caer el lienzo
    y despertar el hierro».

    ResponderEliminar
  13. Ah de esos cinco minutos. Qué menos que esos cinco minutos al día. Olvidar el hierro, pintar nuestro lienzo, por pequeño que sea.
    Buena reflexión, Igor Kutuzov

    ResponderEliminar
  14. Cinco minutos de paz, de tregua, un impasse a mitad del día, para soñar, y ver de verdad.

    ResponderEliminar
  15. ¡Poema al plato!
    Qué bien se queda uno después de leerlo. El recuerdo de las noches bochornosas de verano me sobrecogen. ¿Dónde quedó esa ilusión que te revolvía el estómago? La inocencia, Igor, perdimos la inocencia!

    ResponderEliminar
  16. Son esos cinco minutos de paz, tranquilidad, sosiego, intimidad, reflexión, silencio... etc, que no cambiarías por nada en el mundo. Bien, muy bien. Me ha gustado.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  17. Se vacía todo, y vaciándose, se mejora ;) Me he acordado del inicio de "Un buen día" de Los Planetas: "Me he despertado/casi a las diez/y me he quedado en la cama/más de tres cuartos de hora/ Y HA MERECIDO LA PENA" ;)

    Esos 5 minutos también, seguro. Un abrazo :D

    ResponderEliminar
  18. Un poema sorprendente - me da un minuto de relax, alegría y optimismo. ¡Gracias

    ResponderEliminar