5 jun. 2012

El No de Fonollosa

José María Fonollosa se fue con la mayoría, como decían en la Roma antigua. Murió en 1991 en la città aperta de Barcelona. Supongo que, del igual modo en que nació, murió solo.
Dejó un gran poema póstumo que añado aquí para compartir. Y con este “No”, acabo este pequeño ciclo dedicado a la poesía de este maestro radical, tormentoso y desolador.

El poema fue hallado sobre una mesa, junto al cuerpo sin vida del poeta. Dice Maribel Parcerisas: «su versión definitiva estaba junto a varios borradores, entre periódicos, correspondencia y un esbozo de testamento a lápiz…».
Fonollosa murió viviendo, murió con las botas puestas.
No a la transmigración en otra especie.
No a la post vida, ni en cielo ni en infierno.
No a que me absorba cualquier divinidad. 
No a un más allá, ni aun siendo el paraíso
reservado a islamitas, con beldades
que un libro garantiza siempre vírgenes. 
Porque ésos son los juegos para ingenuos
en que mi agnosticismo nunca apuesta.
Mi envite es al no ser. A lo seguro. 
Rechaza otro existir, tras consumida
mi ración de este guiso indigerible.
Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.
Otros posts en Antigua Vamurta de Fonollosa:
- Ciudad del Hombre.
Poeta en el suburbio.



Luego, he hallado este surfeo enloquecido en clave de "No", no de Fonollosa.


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9 comentarios:

  1. Pues qué suerte tenía el hombre de conocer qué es lo seguro. Así ya se puede, ya.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  2. Que profundidad de sentimiento en esas paalbras, gracias por compartirlas
    Un abrazo

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  3. Palabras fuertes, bien sentidas y en su derecho. Es una valía que nos presentes este poema en tu sitio.

    Se agradecen lugares como el tuyo.

    Saludos.

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  4. Follonosa era todo un artista, incluso a la hora de morir. Un besazo.

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  5. Resulta curioso que con esa filosofía de vida, aun pensara en testar. En fin, contradicciones del "alma" humana.
    Un saludo.

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  6. Buena filosofía. Será que la proximidad de la muerte es lo único que nos hace verdaderamente libres.
    Gracias.
    Un abrazo.

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  7. Es jodido llegar al final de tu vida, mirar atrás, y ver que no vale la pena repetirla.

    Saludos.

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  8. Desde luego no hay mercadeo. Puede que tenga razón.

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  9. Joer, me encanta este poema, Albert Pla, el Rober... has dado en el clavo.
    Gracias

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