10 ene. 2013

Poesía japonesa. Haikus para morirse.


Poemas japoneses a la muerte.

pomeas japoneses muerte
El libro de Poemas japoneses a la muerte, de Yoel Hoffmann es una de aquellas brillantes rarezas que surgen en el mundo editorial. Invito a los no lectores de poesía a leer los versos, son poemas cortos que se beben como un seco trago de sake. Un recopilatorio de escritos por monjes zen y poetas de haiku redactados antes de morir. Una muerte que no es siempre vista con resignación, el humor hace presencia también antes de dejar este mundo. Fue un libro de poesía de éxito, con varias reediciones. En el prólogo, Hoffmann advierte:
«Puede que la muerte, en efecto, no sea nada, pero la consciencia de la muerte forma parte de la vida en casi todas las culturas. Quizá en ningún lugar sea esto más cierto que en Japón, donde la cercanía del fin ha dado origen a una tradición secular que consiste en escribir un “poema a la muerte”, que muchas veces resultan un último adiós.

tankas-haikus
El poeta Toshimoto dejó escrito:

El dicho viene de muy antiguo:
          “La muerte no existe; la vida no existe”.
          Es verdad: cielo sin nubes
          Río de aguas limpias.

Entonces, Toshimoto dejó el pincel y se alisó el pelo. En ese instante, la hoja de la espada fulguró tras él; su cabeza cayó hacia delante y su cuerpo, sobre ella.

En Japón, como en el resto del mundo, es habitual hacer testamento. Pero la cultura japonesa es probablemente la única del mundo en que ha arraigado y se ha extendido la costumbre de redactar, además de la última voluntad, un “poema de despedida de la vida” o jisei.

Este mundo

¿con qué puedo compararlo?

con campos de otoño

tenuemente iluminados, al anochecer,

por los relámpagos.
                           Minamoto-no-Shitago (911-983)

literatura japonesa
Miles de símbolos esconden esta imagen. Ejemplo: la espuma de cada ola son las garras de una rapaz.
El guerrero y poeta Chikamasa (1394-1481) iba a morir. Pidió a su hijo que le trajera sus armas y disparó una flecha a un Buda. Mostraba así desprecio e indiferencia por la vida venidera. Pronunció un poema antes de expirar:

Un día naces

y al siguiente mueres.

Hoy,

al anochecer,

sopla la brisa de otoño.

De los poemas de los amantes los hay terriblemente dramáticos, como el caso de Yayoi, que durante las guerras de samuráis del siglo XVI, se ve obligada a casarse y yacer con el guerrero que mató a su propio hermano de un flechazo. Redacta el poema, antes de morir, roba la espada de su esposo y lo mata. Luego se suicida. Hoffamann, muy fino, se pregunta si en el siguiente poema no hay una vibración amorosa por el marido que ella misma ha asesinado:

Mi corazón

poesia japonesa amor muerte
es un río sin fondo,

un torrente airado.

¿cómo puedo arrojar mi nombre

a la tentación del agua?

En algunos poemas, las protagonistas y poetisas buscan la protección que no encontraron en vida. La mujer llamada Oroku, en el XVII, es maltratada de tal forma por su suegra que se suicida.
Aunque mis días se hubieran prolongado,
la oscuridad no habría
abandonado este mundo.
En el sendero de la muerte, entre las colinas,
contemplaré la luna.
De las poesías japonesas a la muerte hay un grupo brutal de bueno, que basculan entre la solemnidad y la risa. Algunos de estos poemas están entre mis preferidos del libro, que contiene cientos y cientos de haikus, tankas y otras piezas.
El guerrero Fuse Yajiro dijo:

pinturas japonesas
Dentro de poco

seré un fantasma,

pero ahora

¡cómo muerde mi carne

el viento de otoño!

Pero Yajiro se recuperó, y otro vez dejó otro poema a la muerte, con una opinión muy particular:

Vistos desde

fuera de la creación,

la tierra y el cielo

no valen

ni una caja de cerillas.

Morikawa Kyoriku (1656-1715), discípulo del famoso poeta Basho, y también fue excelente pintor.

Hasta ahora pensaba

que sólo morían

los mediocres.

pero si también mueren los que no lo son,

¿no producirán, seguramente,

un estiércol mejor?

poesias de japon
Kita Takekiyo murió en 1856 y sabía que iba a ser enterrado junto a otros dos poetas.

Llego a mi tumba

En Nihon’enoki

Y aquí, para mi delicia,

Me encuentro a Kikaku e Itcho,

Dos amigos con los que charlar.

Y este, por corto, intenso y hasta patético, me parece de los mejores:

El último deseo humano:

asir

el aire.

Gesshu Soko, en 1696, a los 79 años, a punto de finiquitar su vida, escribió esto, ni más ni menos, ¡qué genio el Sr. Soko!

Inspira, espira,

Adelante, atrás,

Viviendo, muriendo:

Las flechas, disparadas contra sí,

Se encuentran a mitad del camino y rebanan

El vacío en su vuelo sin objeto.

Así regreso al origen.

Dejó una de las piezas que más me hacen reír…, y pensar. Es del poeta Giun, que murió en 1333 a la edad de 81 años. Brutal. De mayor quiero tomarme la vida como él.

Todas las doctrinas, rotas:

Las enseñanzas del zen, desechadas;

libros poemasOchenta y un años.

El cielo se resquebraja y desploma

La tierra se abre:

En el corazón del fuego

Se esconde la primavera.

Por último, la última poesía de Raishi, datada en 1795.


Has cumplido con tu deber

hasta hoy;

viejo espantapájaros.

Hay cientos y cientos. Si os interesa el libro, está editado por DVD Ediciones en una edición preciosa y magníficamente traducida al castellano por Eduardo Moga, que en mi opinión realizó un trabajo de orfebre de muchísimo mérito. ¿La vida? Con intensidad que nos muestras estos poetas japoneses de ultratumba.

libros japon


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25 comentarios:

  1. Qué entrada más interesante. De no ser por tí no habría leído ninguno de estos magníficos poemas al borde de la muerte. Qué curiosa tradición además, y muy bella. Hay algunos increíbles. Admiro esa contención y brevedad. Además ,la valentía, la sabiduría y el humor en las circunstancas particulares en que se escriben. No hace falta más en realidad para suscitar una emoción. Un saludo Igor.

    Pd. Me está gustando MUCHO El último encuentro. Gracias.

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    1. Si me acuerdo, antes de irme dejo un poema, incluso un haiku. ¿No haría daño a nadie, no?
      Un abrazo.

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  2. Gran entrada, Igor. Yo cada día soy más fanático de la literatura japonesa. Hay autores y obras excepcionales. Y, en mi caso, la mayor parte de ellos están aún por descubrir.

    Un abrazo ;)

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    1. Son unos poemas preciosos. Y saber que están escritos antes de morir les da un dramatismo, ni que sea lejano, excepcional. Deberíamos hacer cosas parecidas en Occidente.
      Un abrazo.

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  3. Brevedad y condensación con la muerte de fondo. Inmejorable antídoto para la ramploneria que cae a diario; mi gratitud por mostrarlo.
    Un abrazo.

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  4. Me han conmovido los que has traído a tu anotación. Como (y teniendo en cuenta su circunstancia) ese:
    "¿cómo puedo arrojar mi nombre
    a la tentación del agua?".
    De hecho me he quedado embobado repitiéndolo.
    O el de "asir/el aire", verdaderamente dramático, como dices.
    Parece mentira pero, aun con tan sintético formato, lo que dan que pensar.

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  5. Es en su brevedad donde reside la fuerza de esta poesía nipona. Una hermosa muestra.

    Saludos.

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  6. Buenísimo, Igor. Gracias por compartir esto, ya que, al menos en mi caso, siento un gran interés por la literatura japonesa :)

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  7. Me gusta ese del río sin fondo y el torrente airado. Los hay muy hermosos, pero suelen contener un regusto triste y desesperanzado.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  8. Sabes? yo no conocía esto de las haikus, hasta que no entre en blogger y conocí un blog que solo escribe de estos, y la verdad es que me gustan y me llaman la atención. Un besazo.

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    1. PUEDES decirme que blog, o donde puedo encontrar literatura mi correo es bastian-337@hotmail.com

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  9. La poesía que me robó el corazón y me sigue dejando totalmente perplejo es el de este poeta japonés, Giun:

    Todas las doctrinas, rotas:
    Las enseñanzas del zen, desechadas;
    Ochenta y un años (...)

    Y nada, que ochenta y un años no son nada.

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  10. Muy interesante vuestra entrada y una gran recomendación.


    Egoísta y feroz otoño
    que esperas,
    quizás no a todos.
    No nos dejas ni humildes.
    Ni siquiera nos das un soplo.

    ^-^
    Mariajoseandante.com

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  11. Me ha flipado la entrada. Qué chulos.
    "Mi corazón es un río sin fondo".
    Y además en incesante movimiento.
    Gracias

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  12. Gracias, preciosas... parece hermoso leerlo despacio y deleitándose...
    viviendo muriendo...

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  13. Yo no viviré tanto pero creo que ya tengo la misma opinión de la vida que Giun.

    Saludos.

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  14. Bastante apartado, por fuerza mayor, de los asuntos blogueros, hoy he tenido un rato para disfrutar de estos cortos poemas y me ha gustado especialmente el de Kita Takekiyo: hasta el último momento y aún después agradecemos la buena compañía.
    Un abrazo.

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  15. Los paganos antiguos decían que quien no ha pensado en la muerte, le temerá. El marqués de Sade decía que había que hacerse una idea libertina de la muerte. Los mexicanos se relacionan con ella con mucho humor conservando las raíces precolombinas de su cultura. Cuando nuestro entendimiento es circular vida y muerte dejan de ser antagónicos. La milenaria cultura japonesa asì como la china, saben de eso. Para mi el Tao de Lao Tse, "da en el clavo".
    Me ha encantado esto de escribir un poema a la muerte cuando se sienta próxima!, los haikus que nos muestras, sin duda se fundan en el desapego, en saber que la "realidad" no es más que ilusión.
    Mis besos para ti Igor!

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  16. Recuerdo una exposición acerca de samurais, por lo visto antes del sepukku, escribían un haiku en un abanico. Ese contraste japonés del crisantemo y la espada, tan chocante. Dicho esto, los haikus me cuestan...aunque la recomendación mola ;)

    Espero que todo te vaya muy bien, un abrazo :)

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  17. Valiosisima la entrada que buen trabajo el que nos compartes.

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  18. Un Ignorante en la Vida4 de noviembre de 2016, 4:05

    Alguien, en su bondadosa existencia,¿podría guiarme en la penuria que ha sido el intento de conseguir una copia de tan magnífica recopilación? La editora cerró, las ediciones se agotaron...Mi vida estará incompleta sin este tesoro...

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  19. Joder, lo siento. Mi madre tiene el libro. Caramba. ¿Y de segunda mano? Hay muchas casas de libros online. Igual allí lo encuentras.
    El libro de poemas a la muerte, de verdad, es una pasada.

    Saludos.

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  20. Efectivamente, tras investigar sobre estos haikus a la muerte, el libro no está disponible. DVD Ediciones se fue al garete. Hay rumores de una nueva edición.
    Así que toca esperar o comprarlo en Iberlibro de segunda mano.
    Lo siento.

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