1 may. 2013

Porque Rimbaud es Rimbaud



rimbaud poemas
De la pequeña parte del cuento que conozco, no recuerdo antecedente alguno. Un poeta que dejó de escribir a los veinte años para ir a pasear por el mundo en distintas aventuras hasta que volvió a su Francia para morir enfermo unos años después. Este es Rimbaud (1854-1891), un caso de poeta puro, de voz alzada. Un extraño, acaso único, fenómeno humano. Alguien capaz de alcanzar las más altas cimas artísticas siendo casi un chaval. ¿Intuición, libertad pura, no mirar a los lados, el olvido de lo aprendido? El terrible arcángel que fue Rimbaud, tras tanto, asombra a quienes lo sucedieron, en prosa poética, rimada y en versos libres. ¡Póngame otro Rimbaud!

Es ella, la pequeña muerta, detrás de los rosales. La joven mamá demacrada baja por la escalinata. La calesa del primo chirría sobre la arena. El hermano pequeño (¡se ha marchado a las Indias!) allí, ante el ocaso, en el prado de claveles. Los viejos, enterrados completamente tiesos en la muralla de los alhelíes.
El enjambre de hojas doradas rodea la casa del general. Sus habitaciones se han ido al sur. Para llegar al albergue vacío hay que tomar el sendero rojo. El castillo está en venta; las persianas se han roto. El cura se habrá llevado la llave a la iglesia. Alrededor del parque, las garitas de los guardas están deshabitadas. Las vallas son tan altas que uno sólo alcanza a ver las cimas rumorosas. De todas maneras, no hay nada que ver allí dentro.
Los prados ascienden hacia la aldea sin gallos, sin yunques. La esclusa está abierta. ¡Oh calvarios y molinos del desierto, islas y piedras voladoras!
Zumban flores mágicas. Los taludes le mecían. Transitaban animales de fabulosa elegancia. Las nubes se agolpaban sobre la alta mar hecha de una eternidad de lágrimas calientes.

prosa poetica



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4 comentarios:

  1. Supongo que todos estamos un poquito enamorados de ese terrible y joven arcángel...

    Una abraçada des d'un raconet gris del meu cervell sobrecarregat aquests dies, estimat Lluís.

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  2. Una cabeza atormentada y lúcida, una vida intensa y disoluta: explosiva mezcla que, incomprensiblemente rápido, genera alta literatura como vómitos del poseido. Un genio, ácido y seco a veces, pero un genio.
    Su turbulento existir fue muy corto pero, a diferncia de tantos otros, tuvo la compensación del reconocimiento instantáneo.
    Para mi, lo mismo: otro Rimbaud. Sin hielo, por favor, a palo seco.

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  3. A saber... ¿Por qué lo dejó todo? Quizá el poeta se cansó de él mismo, de sus poemas, del mundo. Y cortó.
    Leí algo de su vida posterior. Viajó, se metió en líos y murió. Lo que debió pensar o sentir se lo quedó para él, se lo llevó a la tumba. ¡Ay! ¡Oiga, un Rimbaud triple!

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  4. Yo también quiero participar en esa ronda de "rimbauds". Da la sensación de que había superado el mismo hecho de escribir. ¿Poeta puro? Quizá gozó de una inteligencia desmedida. Igor, siempre traes cosas interesantes a tu blog. Y auqnue llevo un tiempo totalmente "out" por exceso de trabajo, siempre es un placer volver. El reencuentro.
    Bs

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