9 sept. 2018

Mi madre odiaba a los Rolling Stones, nos el Reguetón.

Mientras sigue la Guerra de los Lazos yo pienso en el reguetón, que rima con botón. Ah, es que antes de los lazos hubo una guerra de botones. Pienso en el reguetón, que va bien, va por buen camino y es realmente la música de la gente joven. ¿Por qué estoy seguro de eso? Porque el reguetón me molesta. Cantan como si se hubieran puesto un calcetín de alta montaña en la boca. El reguetón es el rock de ayer. Agobia a los adultos, sus letras molestan a los adultos (que poca memoria) y eso es una señal empírica de rebeldía.



Mi madre tiene razón. Los Rolling Stones eran sucios, bebían, se drogaban… Mi madre odia los Stones, yo los adoro. Fueron también unos genios de la música. Es curioso. Pronto el reguetón y estilos parecidos sonaran de música de fondo en ascensores o en anuncios de colonias, coches o ioguetaras. Las sociedades capitalistas lo asimilan todo, todo lo hacen suyo y cada vez a mayor velocidad lo que implica que a mayor velocidad deben salir cosas nuevas. Larga vida al Reguetón. El otro día escuché el Thunderstruck de los AC/DC en no sé qué lugar serio y oficial. Pronto sonará el reguetón de música de fondo en el discurso del Rey en Navidad.



Y mientras unos ponen lazos y otros los quitan y yo tengo la sensación de ir todo el día colocado con algún tipo de cola superpotente, he descubierto un gran poeta. Polaco. Lo descubrí vagueando por la red, que en poesía cumple bastante bien su función. A lo mejor porque un poema suele ser en formato breve, de lectura ágil. Czeslaw Milosz se llama. Nobel en 1980. Nació en Lituania. Vivió y creció en polaco. Escribió un ensayo que estoy leyendo, El Pensamiento Cautivo. Vio llegar al ejército nazi y vio llegar al ejército Rojo. Una joven oficial rusa comandado una columna metralleta en mano bajando por una colina. Y escribió poemas como este.

Lo que era grande

Lo que era grande pequeño resultó.
Los reinos palidecían cual cobre cubierto de nieve.

Lo que deslumbró ya no deslumbra más.
Las tierras celestes ruedan y lucen.

A la orilla del río, tendido en la hierba,
Como hace mucho, mucho, suelto barquitos de corteza.

Así que tarde o temprano, como la guerra de los botones, la Guerra de los Lazos se olvidará. El reguetón será sustituido por música pop coreana, todos ellos andrógenos, bailongos y asexuados, el Real Madrid se sacudirá de los dedos de Floren, el capitalismo será sustituido por otro orden similar, Méjico comprará deuda norteamericana para que su vecino del norte no se hunda y pueda seguir comprando sus productos tecnológicos, los nietos de mis nietos viajarán por galaxias lejanas, el cambio climático consistirá en la llegada de una nueva época glaciar, más de la mitad del Mediterráneo será una pista de hielo, los gatos formaran reinos silenciosos en bosques impenetrables y alguien, muy de vez en cuando, pinchará Time is on my side, de Rolling Stones, que eran unos sucios y drogadictos ingleses que reformularon la música negra para millones de ¿usuarios o personas?



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2 comentarios:

  1. Las de los rollings, las versiones musicales, de orquesta, ya suenan desde hace tiempo en los ascensores jajaja.
    Saludos!

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  2. Jeje, querrás decir "para millones" de clientes.

    El otro día pasé junto a una pandilla de siete chicos, por la calle, de manera casual, de en torno a 18 años, creo. Estaban cantando reguetón, o pronunciando, que no sé cómo definirlo. Se picaban entre ellos. No tenían música de fondo, lo hacían a capela. Y entre ellos se picaban. No sé si improvisaban o si se sabían la letra de memoria. Declamados así, parecían poemas.
    Es una manifestación insoportable el reguetón. He notado que lo que los jóvenes oyen, fuera de este, es un tipo de música que ya no es de raíz anglosajona sino de un tipo que ahora denominan latina. Creo que el inicio de la música es fundamental para el resto de la vida de las personas. Quizá ya quedamos condicionados. Cuando de chaval veía a Chamorro con su Fin de siglo, ya quedé enamorado de aquella "moda juvenil". Los Stones me pillaron ya más mayor. Quiero decir que los escuché después de oír a Radio Futura y demás gente de aquel tiempo, españoles o no. Por eso más me atrae Shout de Tears for Fears o En alas de la mentira de Radio Futura que Angie. Pero, claro, entre Angie y una latina actual o un reguetón me quedo con la de los Stones.

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