20 may. 2010

Apocalipsis Now, la ópera, el cine.

Cartel Apocalipsis Now
Marlon Brando en Apocalypse Now.
Algunas noches aún oigo el batir de las aspas de unos helicópteros que no existen. Helicópteros wagnerianos. Esa es la grandeza del séptimo arte. El cine épico, el bélico y un ir más allá de las formas se fusionan en Apocalipsis Now, el día en que Francis Ford Coppola decidió adentrarse en las tinieblas de eso que llamamos civilización.

Para dicha epopeya se basó, a su manera, en El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, para narrar una especie de odisea de los sentidos, para indagar en el fondo de la charca arenosa de nuestra alma humana. ¿Un film existencial?

Coppola sabe llevarte de la mano en esta película, sabe empezar en un punto y al acabar, dejarte en otro muy distinto. A medida en que uno se adentra en ese río metafórico, la realidad se transforma, enloquece, se pierde hasta ser una especie de paseo entre la niebla, en este caso concreto, la niebla de la Guerra de Vietnam. Todo se va diluyendo para dar paso a las ideas, los símbolos, la esencia. Un estado de gracia general, un momento irrepetible.

En la dualidad realidad-irrealidad, debió ayudar un rodaje calificado como “infernal”, polémico, regado de LSD y otras químicas. Martin Sheen sucumbió a él, tras un infarto, y su hijo tuvo que substituirlo en las escenas finales (afortunadamente, con pinturas de camuflaje).

¿La banda sonora del río? Creedence, entre otros...

Marlon Brando recordó al mundo lo que es ser un gigante, un dios, Coppola quiso acercarse al arte total en una de las escenas finales, transformando la pantalla en una colosal ópera, en la que materializa el arte y sus formas en unos pocos planos: pintura, escultura, música, danza, a través del ojo calidoscópico del cine.

Share/Bookmark

19 comentarios:

  1. Vos sabes que nunca vi esa pelicula?
    Se que es muy buena y demas, pero nunca la he visto.
    Tampoco se, si se consigue en dvd.
    Tendria que verla!

    Besos!

    ResponderEliminar
  2. Hola Virgina. A mí me pasó lo mismo con Ben-Hur. No la vi hasta la pasada Semana Santa. ¡Y menuda película! En el fondo está muy bien tener balas así en la recámara, para cuando estás nerviosos y no sabes qué hacer.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Aún no he visto esa película...
    El cien bélico me deja mal sabor de boca. ¿De qué y cuántas atrocidades somos capaces?

    ResponderEliminar
  4. Me temo que es una película que no entiendo. Tiene una cinematografía muy oscura y, para mi gusto, opresiva; el argumento tan confuso me pierde.

    Curiosidad: según imdb, Coppola salía como extra.¿Le has encontrado?

    ResponderEliminar
  5. Hola,
    Bueno, lo de los tiros es lo de menos, es un medio.
    Sí, Miércoles, Coppola hace un cameo. En una escena de desembarco, creo, aparece simulando ser un periodista de guerra, gritando algo así como "¡Vamos!¡Vamos!".
    Opresiva y oscura sí que lo es.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. De mis películas bélicas favoritas, he de añadir que le dio más fama de la que ya tenía a la canción "The end" de The Doors. Una canción psicodélica más que apta para esta obra maestra. La escena del surf es inigualable. Marcó tendencia. Abrió nuevas puertas. Saludó a otra forma de hacer cine.

    También metió Satisfaccion de Otis Redding, del mejor soul. Buena crítica. Se nota que te llegó dentro.

    Un abrazo compañero!

    ResponderEliminar
  7. A mi no me gusta especialmente el cine bélico pero esta película es un caso aparte, trata más del individuo que de la guerra en sí. Cuando la ví hace años me impresionó el fragmento cuando finalmente aparece Brando, en el que narra como a un poblado al que vacunaron por fuerza a los niños encontraron, al volver, todos los bracitos cortados, habían seccionado el brazo a todos los niños que vacunaron oponiéndose a lo que quería el poblado. El personaje de Brando llega a la conclusión que nada debe afectarnos, no debe afectarnos negativamente lo malo que pueda suceder pero, para conseguirlo, tampoco debemos dejarnos afectar por lo bueno que pueda suceder: ni bien ni mal deben llegar a nuestro interior.

    Este discurso, al final de un trayecto, en una sala oscura... ¡tremendo!

    No sabía lo del infarto y lo del hijo de Sheen, qué curioso!

    ResponderEliminar
  8. Peliculón de los gordos, obesos. El corazón de las tinieblas es uno de mis libros de cabecera, lo cual no deja de ser un poco enfermizo...
    Por cierto, Vamurta ya sale anunciada en la solapa del último lanzamiento de Excálibur Fantástica.
    Enhorabuena!!

    ResponderEliminar
  9. Hola Agustín.-
    Para mí, la pieza de The Doors vio sus significados multiplicados en la película. El final de muchas cosas, un poco como ahora. Y buena versión la de Otis Reading, muy buena.
    Sí que me impresionó, sí.

    ResponderEliminar
  10. Hola Magda,
    Ahí está, es el viaje interior lo que cuenta, es adentrarse en las tinieblas. Brando, un monstruo de la pantalla, hizo aquí uno de sus grandes papeles antes de desaparecer, ya en pleno declive. Me dejó pasmado.

    Hola Guillem,
    "Obesos" es un adjetivo que no se me había ocurrido y encaja fenomenal con todo este embrollo que es Apocalypsis Now, tanto la película como el rodaje. Obesos, como Brando, gigantes, seres de otro tiempo.

    Miraré lo de Vamurta. Pero el último lanzamiento no es tu libro???? Qué bien, ¡menuda ilusión!

    ResponderEliminar
  11. La primera vez que la vi me costó. La segunda vez me entró mejor. No sé, si habrá tercera vez… nunca se sabe, quizás consiga captar lo que los demás ven y yo no.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. e reconozco una calidad increíble...pero nunca me ha llegado. Supongo que soy demasiado fan de "El corazón de las tinieblas" y la imaginé de otra forma. En cualquier caso, nunca es una pérdida de tiempo revisitarla. Sí que es cierto, que a medida que aanza, capta bien la idea de la esencialidad, todo se simplifica crudamente.

    Un saludo :)

    ResponderEliminar
  13. Pues yo, cuando pienso en la película me viene el sonido de los helicópteros. En Barcelona, alguna vez me ha ocurrido (por cosas de la vida), helicópteros revoloteando los terrados y yo pensando en Apocalisis now, en las valkirias, en el vietcong. Será que vienen tiempos difíciles. De lucha. ^_^

    ResponderEliminar
  14. Hola,
    Ese efecto literatura o cine y realidad me sucede también. Cada vez que veo una tempestad acercarse en el horizonte pienso: "¡las huestes de Mordor!", aunque nunca lo dijo, no sea que me miren como a un pez rosa.
    Y respecto al libro, seré herético, pero me gustó más la película que la novela de Conrad, cosa que casi nunca ocurre.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  15. Una película que no deja indiferente, eso es indiscutible. A mí me gustó bastante.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  16. Me gusta más la primera parte, la de la aproximación al horror. Esa road movie (o mejor dicho river movie) donde se encuentran todo tipo de personajes, a cada cual más absurdo para subrayar lo absurdo de la guerra; y donde el río se va descomponiendo (igual que ellos) a medida que se adentra en ese infierno (si existe debe parecerse bastante a lo que Coppola se imaginó, como un moderno Dante).
    Grande Coppola.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  17. Hola Ethan,
    Muy buen comentario. "River Movie", la descomposición del río como metáfora, ¿de un país también?, los círculos de Dante... Me están gustando muchos tus últimos posts y te he enlazado.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  18. El sólo hecho de citar Apocalypse Now me pone los pelos de punta. Las imágenes, La presencia de ese dinosaurio llamado Brando. Las alegorias, los infiernos, lo dantesco ... una narración que no es otra cosa que la réplica de un argumento clásico universal. Una odisea vietnamita.

    ResponderEliminar
  19. El dinosarurio Brando. Buena definición. Es verdad que no he hablado de los muchos símbolos que contiene la obra. Un odisea vietnamita, una búsqueda, como el Santo Grial. Unos caballeros lisérgicos. Los humanos siempre buscando cosas............
    Salduos.

    ResponderEliminar