26 nov. 2010

Voto en blanco

Porque los políticos no sueñan,
voto en blanco

                                              ni tan siquiera con ovejas eléctricas.

J.R.R Tolkien ya nos enseñó que la metáfora del Señor de los Anillos es que el poder corrompe, absolutamente. Habrá que recordarlo en estos días grises. El próximo día 28 de noviembre de 2010 son las elecciones al Parlament de Catalunya, un hemiciclo tristón, una sombra de lo fue. Yo votaré en blanco. Como soy un tipo apático, que no hace nada para mejorar la sociedad en la que vive, mis únicos nexos con el sistema son los préstamos y el voto. Y los periódicos que se mueven por consignas.

Iré a votar, aunque sea con una pinza en la nariz, que diría Montanelli. Voto en blanco en las elecciones catalanas, en las españolas, en las europeas y se me dejan, en las de Samoa Oriental. Entiendo que no votar es favorecer a los grandes partidos y quedarse callado. Creo, no afirmo.
Votar es mi única posibilidad de hablar. Votar en blanco, basando en cuatro puntos:

1. El sistema no funciona, es evidente. Los políticos son una casta endogámica. Es necesario un cambio de sistema que a ningún poderosos le interesa realizar, pues su objetivo es la perpetuación, como cualquier clan o grupo de magos. 5.000.000 de votos en blanco pudiera abrir una reflexión.

2. Mediocridad general y corrupción. Que me preocupa enormemente. Nuestra casta de sacerdotes-políticos son más flojos que una novela de Corín Tellado (perdona Corín). La corrupción de la clase política es evidente, y ha empezado a aflorar. ¡Cuidado! Que estas cosas no surgen de la nada.

3. El arte de gobernar, la política, se ha transformado en los últimos años en marketing. Esto es, el mensajero ha devorado al contenido, al igual que en literatura, el cine o la comida para perros. Los ciudadanos somos consumidores, o en el mejor de los casos, usuarios.

4. Los políticos no sueñan. No hay utopía, todos van cojos de grandes ideas. Todavía sueño. Los sueños son necesarios, de ellos nace el deseo, del deseo nacen los cambios.

No es creáis que soy un utópico. Entre Henry Kissinger y Jesucristo, solo me parezco al primero. Y veo que los políticos no nacen en un laboratorio. Su caldo de cultivo es nuestro mundo, no, tampoco son replicantes. Nacen, crecen y mueren en una calle, en un barrio como el mío. De algún modo, los políticos son el reflejo, los hijos, de una sociedad. En este sentido, me he propuesto ser más crítico con todo lo que hago, digo y pienso, aunque tenga un peso liviano. Primer paso.


Share/Bookmark

17 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo, absolutamente con todo. Ojalá finalmente nuestros votos, consigan que alguien se pare a pensar. Eso sería un comienzo. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Ahh, los politicos. Que ilusos nosotros que les hemos otorgado semejante poder. Que ilusos que hemos confiado en los titeres de los verdaderos demiurgos de este averno llamado "sociedad": los dueños de las grandes corporaciones, los dueños del capital, y en cierta forma, dueños de cada uno de nosotros. La única solución es un cambio radical en este sistema, mi buen Igor. Lo lograremos el día que entendamos que el dinero y el sistema monetario no es más que una ilusión creada por los hechiceros que se esconden en las sombras.

    ResponderEliminar
  3. Ojalá María. Gracias por comentar y bienvenida a este rincón de la red.

    Kensan, qué bueno, me ha encantado el comentario. Tengo un colega que piensa como tú. El dinero y el sistema monetario son una ilusión.
    Efectivamente, esto es un teatro de títeres.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Que buen post, y que buena canción. Sospecho que quienes gobiernan están más a gusto haciéndonos pensar que todo está podrido y no lucharemos por cambiar. Pero algo muy grande se tendrá que mover...cuando los muertos despertemos...no sé si lo veré, pero algo debe pasar. No puede ser...en fin. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Bueno, por algo se empieza. Siempre he pensado que aquí, en este país, nos ha faltado una revolución a la española, pasar por la guillotina (hecha en Albacete, claro está) a unos cuantos para dejar claro al resto que el que la hace la paga, pero no pudo ser, y así nos va. Dicho esto, sólo para desahogarme, yo pienso votar nulo, el blanco no deja rastro, pienso escribir lo que siento, y no será nada agradable para algunos... y que llegue hasta donde llegue.


    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. A mí eso de un cambio de sistema me produce terror. Los cambios tan globales suelen provocar consecuencias y consecuencias que a saber por dónde van.
    Por otra parte lo de clase endogámica que desea la perpetuación es un acierto. Los políticos se comportan de acuerdo al lugar que ocupan en la socidad. Ese lugar tiene la peculiar característica del control sobre los recursos económicos y legales, a mayores son brazo secular (es broma, quiero decir ejecutivo). Lo único que se les escapa, creo, es el judicial. Y la perpetuación en el poder, lo veo como el empeño que se traen para reproducir las condiciones que les permitan seguir ahí, a lo cual llamo bipartidismo. Aunque aquí reconozco que puedo pecar de ingenuo.
    Lo del marketing lo has clavao. Hay ciertas actuaciones o formas de hacerlo que me dejan perplejo. Lo curioso es que lo veo también fuera de España. Es el síntoma, sin duda, de que las ideas han sido asfixiadas, o no interesan porque producen vuelcos en los status quo, o por alguna razón que no se me alcanza.
    Aunque soy pesimista, sé que hay fósforo entre nosotros para encarar la tormenta.

    ResponderEliminar
  7. Por acá, el sistema es una porquería, y ya ningún tipo de voto ayuda para lograr los cambios que se necesitan.

    Besos!

    ResponderEliminar
  8. Hola,
    Qué buenos comentarios. Veo que hay un sentimiento y unas ideas compartidas. El sistema no es abierto, es para unos pocos.
    Y el sistema no es justo. Es terrible. La ley, por ejemplo, debería de ser igual para el minúsculo ciudadano (la mayoría) y para el gran ciudadano.
    dafd, creo que sí, que debería haber un cambio de sistema. En el actual, la gente no lucharía por defenderlo, pasarían, como en la Francia invadida por los nazis. Eso también es peligroso.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  9. Escapando un segundito antes de mi tortura diaria, y bueno ya sabes lo que me gustan tus reflexiones, por mi parte soy apolitica, porque no veo sentido a lo que cuentan ninguno de los que optan al poder.... Poder, eso es justo lo que quieren todos, esa es la pura verdad, y si solo ves eso, ¿que se supone que haras por los demas? el poder todo lo nubla, y te ata de ver las soluciones que realmente importan, asi que permanezco a la espera y sin esperar nada
    Si es verdad se necesita un cambio y ahi una verdad rotunda y monumental en tus palabras, una que luce mucho mas que las demas, y es que nadie una vez esta ahi arriba, se atreve o quiere cambiar ese sistema
    "Es necesario un cambio de sistema que a ningún poderosos le interesa realizar, pues su objetivo es la perpetuación, como cualquier clan"
    me quedo con esa frase que tiene mucha verdad

    besos Igor y gracias por estar siempre conmigo, me gusta tu forma de diseccionar mis escritos

    Irene Comendador

    ResponderEliminar
  10. Buenos días Igor ..
    Mucho. Mucho de verdad en lo que comentas y yo comparto:
    Desgraciadamente, la clase política ya no es lo que antaño fue. Cuando digo antaño, me refiero a otros tiempos, antes del dictador, of course. Parece el tópico que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero lo digo a cosa hecha. Éstos, los actuales son cada día más ignorantes e iletrados. Apenas saben expresar ideas y mucho menos tenerlas por sí mismos. La gran mayoría son cuatro paletos que da vergüenza verlos hablar y preferiría no saber cómo escriben. Ya no digamos en otros idiomas. La cosa está mal. Muy mal. En ese sentido soy cada vez más pesimista, pero es que el panorama que ofrecen ellos y los candidados cada vez es menos alentador. Mi voto va a ser muy blanco. Y qué bueno: "Nacen, mueren y se reproducen" -- Cucal,, por favor,,, un poco de cucal.

    ResponderEliminar
  11. Cuando la gente deja de creer en los políticos y en la democracia, llegan las dictaduras. Hagamos por mejorar lo que tenemos.

    ResponderEliminar
  12. Chus,
    Estoy deacuerdo contigo, pero es que el resto de la sociedad, sin los políticos, tampoco es que seamos gran cosa. O así lo veo yo, lo que es un drama añadido.
    Pilar,
    Lamentablemente, tienes razón. Pero para mejorar lo que tenemos se requiere implicación. Yo, por ejemplo, en lo social, soy apático. No ayudo a mejorar las cosas. Mi capacidad de sacrificio es pequeñísimo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  13. Estudiando Derecho Administrativo, el autor del libro, el profesor Santa María Pastor, no cesa de citar continuamente que aquello "supone una quiebra vergonzante de los principios del constitucionalismo puro" o que aquello "es una muestra más del deteriorado sistema que hemos adoptado".

    En fin, que me aburre la política.

    ResponderEliminar
  14. Pues es que a mí me parece que es justo al contrario. Los políticos, sin la sociedad no son nada. NADA. Un conjunto social, per se, ya es político. No sensu estricto, sino en la medida en que suele tener algunas ideas y formas de pensar que le son propias. Son los políticos, la mayoría de las veces, los liantes. Mi creencia y fe en la clase política actual, cada vez más paleta y abotijada, es cada vez menor.

    ResponderEliminar
  15. Hola Chus,
    La verdad es que tus argumentos son buenos. Y quizás seas más optimista que yo. Ojalá tengas razón y el gran problema sean ellos, los políticos, pues así parte de nuestros problemas se resolverían con mayor sencillez. Que la medianía y la mediocridad son generales, en todos los colores, en eso, creo que no hay dudas.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  16. Acepto a nuestros políticos con resignación, como la grúa que se lleva el coche, como la cita anual del dentista, y como la suegra que hoy viene a comer.

    Coincido con tu disertación Igor, equilibrada y argumentada, pero en un punto no estoy de acuerdo, los politicos si sueñan, sueñan en recibir alabanzas publicas multitudinarias que eleven su vanidad hasta el infinito, y en el ámbito mundano, a lo Sancho, sueñan con un chalet.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  17. Ja, ja. Muy buen toque. Cierto que su sueño es la vanidad. También los acepto como la grúa y el dentista, aunque peor que la segura.
    92.331 votos en blanco en Cataluya y 21.727 nulos, eso ya de parlamentarios, aunque son pocos.
    Los ciudadanos han optado por el voto útil.
    Saludos.

    ResponderEliminar