9 abr. 2013

Adiós, jóvenes, adiós.

Un país falla cuando sus jóvenes saltan por la borda. Esto es lo que ocurre hoy y aquí. En mi club de judo, de los últimos 4 licenciados, ya hay uno en Alemania y otro en Italia. Me encontré una conocida el otro día. Es investigadora, que hoy es casi como decir que uno se dedica a las artes. Estudia el cerebro humano, que es como decir que viaja por el espacio. Trabajaba en Barcelona. Hoy, su sitio de trabajo es en la gran madre Francia.
No son ni  las doce del mediodía. Que nadie empiece a beber y olvidar. Es muy pronto.

Share/Bookmark

17 comentarios:

  1. Cuando Vamurta fue tomada, sus habitantes (los que pudieron) partieron a otros territorios...
    Un gas cuando aumentas la presión en el recinto que lo contiene busca cualquier resquicio para escaparse.
    Un país cuando se le atosiga, por propios y extraños, se hace inhabitable y sus habitantes (los que pueden: los jóvenes) se largan.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un país cuando se le atosiga, por propios y extraños, se hace inhabitable y sus habitantes (los que pueden: los jóvenes) se largan.

      Te cito. Suena muy duro, pero la realidad es tozuda. Es así, es que es así.

      Eliminar
  2. El Domingo murió Jose Luis Sampedro, aunque oficialmente lo han anunciado hoy por expreso deseo del finado. Hombre como él son los que nos recuerdan lo bueno que puede ser alguien si verdaderamente tiene voluntad para ello. Y al final, fíjate que uno se resiste a creerlo, al final esto es una guerra de buenos y malos. Maldita épica, maldito Sampedro, que me recuerda continuamente que debo hacer más, que debo ser más.

    ResponderEliminar
  3. Los que están arriba gobernando ni se imaginan el daño y la repercusión que esta fuga de profesionales jóvenes va a suponer para el país ya a medio plazo.

    Yo el año pasado tuve un pie en Francia. La cosa al final no se materializó, pero es algo que todavía no está descartado.

    ResponderEliminar
  4. Así estamos. Recuerdo que hace años, una venezolana me dijo esto (los jóvenes saltan del país). Pensé en qué mal estaban. Y ahora... Sí, es un daño irreparable, una auténtca sangría porque en general se marcha gente cualificada. Y muchos no van a volver.

    Jolan. Espero y deseo que no ocurra. Y si es, que sea para muy bien.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. En parte es el progreso. Antes se emigraba de Andalucia a Madrid o Cataluña. Ahora el mundo es mas pequeño, mas comunicado y en la piel de toro seguimos migrando hacia el norte. Al menos no es por motivos politicos como hace cuarenta años.

    Personalmente, la emigracion me da cierta alegria. En mi epoca las becas Erasmus quedaban vacantes por falta de interes. Antes de elegir universidad, un profesor nos trajo a clase a un chico que habia sido aceptado en Oxford (universidad publica) para que hablase de su experiencia. Recuerdo el comentario de la que se sentaba a mi lado: "¿Para que viene este, si hay facultades en La Coruña?". Fuimos una generacion abotargada. Sea cual sea el detonante, bienvenido sea el cambio.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si ahora estamos mejor. De todos los que han hecho Erasmus de mi facultad, sólo conozco a una persona que se fuese por estudios, el resto lo hicieron por motivos de juerga. Y de los que vinieron a mi facultad de Erasmus, aún estoy esperando a alguien que venga a estudiar. Estamos hablando de una facultad de la que salen unos 50-70 estudiantes de Erasmus al año y llegan unos 20.

      Eliminar
    2. Ya, pero da igual a lo que vayan. Una vez que llegan la dureza de la adaptación les cambia la vida.

      Eliminar
    3. ¿Dureza de la adaptación? A lo poco que tienen que adaptarse, lamentablemente, es a no pasarse todo el día borracho cuando llegan a sus respectivas casas. Es triste pero todos los que se llevaron un golpe de realidad lo hicieron al llegar aquí y ver que se les había acabado la fiesta.

      Eliminar
    4. A eso y a la soledad. Aunque vayan en pandilla, nunca es lo mismo que familia, pareja o amigos. Tambien esta el aislamiento que sufren mientras se acostumbran al acento y la cultura, por no decir el descubrimiento de que lo que creian "buen nivel" del idioma no llega, no ya para aguantar seguir a un profesor durante una hora (ciencia ficcion el primer trimestre), o explicarle a un medico que es lo que les duele, sino para no sentirse idiota al no entender cosas cotidianas como una cajera que pregunta "en efectivo o con tarjeta".

      Hay una razon por la que a los Erasmus de todo el mundo, vayan a la universidad que vayan, les aprueban automaticamente. Es el mismo motivo por el que beben tanto. Solos, con lo que tiene encima, serian incapaces.

      Eliminar
  6. Bueno, mi experiencia es como la de mis padres y abuelos...mucho más benigna que la de mis padres, que fue mucho más benigna que la de mis abuelos. Tener la oportunidad de poder hacerlo también es tener mucha suerte, así que no todo es malo. Y quizá aprendamos de ello.

    ResponderEliminar
  7. Yo llevo ya tiempo planteándome el estar algunos años fuera, ya no por falta de trabajo, sino por falta de experiencia. Es más fácil que te contraten fuera si no tienes experiencia a que te lleguen a aceptar el curriculum aquí si no la tienes, y cada vez piden más años.
    Es triste como está (y estaba antes de la crisis) el mercado laboral de nuestro país. En parte esta crisis ha traído algo bueno, y es que se ha llevado por delante a no pocas empresas indecentes que merecían desaparecer ya no solo desde un aspecto moral, sino desde un aspecto empresarial. Lo malo es, obviamente, el precio a pagar por esta limpieza tan incompleta.

    ResponderEliminar
  8. Quizás, tan determinante para que esa fuga suceda es la mala situación económica en general, como la enorme fábrica de técnicos que son las universidades, para un país dedicado a casi todo menos a la industria y la investigación.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  9. fff, es que al final, nos tendremos que ir todos... Un besazo.

    ResponderEliminar
  10. Me niego a pensar que esto va a ser siempre así. Quiero aportar una mirada optimista, primaveral. Aunque todo se pone oscuro.
    Creamos en ello.
    Un beso

    ResponderEliminar
  11. Esto parece como cuando se desmontó la industria pesada, la reconversión. Dicen que había que hacerlo, yo no lo sé. Ahora toca desmontar el pequeño aparato investigador que habíamos ido creando durante los últimos años. También dirán que hay que hacerlo, yo sigo sin saber. Pero el que no sepa no significa que transija.

    ResponderEliminar