13 feb. 2014

Juan Benet, escritor gris, escritor mítico

relatos y cuentos de juan benetAfirmo que escritor gris porque su obra, y acaso su figura, jamás tuvieron una gran repercusión. El perfil cortante de Juan Benet no era simpático ni mucho menos moderno. Ya su primer libro de cuentos y relatos constituye un aviso para mentes ligeras: en 1961 se publicó “Nunca llegarás a nada”, que contiene algunas historias asombrosas y que en general no es una lectura fácil. Como tampoco lo será la novela que le dará cierto renombre Volverás a Región (1967), el anti-libro que Grupo Planeta jamás quisiera publicar. Nada es normal en la obra de Juan Benet, que da pocas alegrías al lector, aparte de una literatura arraigada, profunda como un pozo oscuro.

cuentos de juan benetEste neorrealista español, Ingeniero de Caminos, no tuvo mejor ocurrencia que empezar un libro como Volverás a Región con un buen puñado de páginas dedicadas a la morfología, piedras, paisajes y aromas de esta comarca inventada, que muchos sitúan en la frontera de la Vieja Castilla y Galicia. Pues eso, un escritor loco que donde debería enganchar al lector lo echa a patadas. 
Dicen algunos críticos de la época que Volverás a Región es la mejor novela de su década junto a El Jarama y Tiempo de Silencio. Yo digo que Benet es interesante, que me gusta más en corto que en largo y que Cela es netamente mejor. Aunque bien pensado, Cela es el mejor.

Volverás a Región y varios de los relatos de Nunca llegarás a nada vuelven a los espacios, conflictos, huellas y sangre seca de la Guerra Civil Española. Como no. En fin, recomendar a Juan Benet si uno sabe a lo que se acerca: a la densa y quieta oscuridad de un tiempo trágico. Son los recuerdos, los traumas, y no los tiros, los que hablan. Juan Benet, guste o no, rompió con la tradición al hacer novelas a su manera, alargando los sintagmas, haciendo de los párrafos infinitos ejercicios de respiración y, algo que adoro de Benet, adjetivando como muy pocos.

volveras a region pdf y epub
Aquí os dejo el comienzo, un auténtico manual de CÓMO NO EMPEZAR UNA NOVELA:

«Es cierto, el viajero que saliendo de Región pretende llegar a su sierra siguiendo el antiguo camino real –porque el moderno dejó de serlo– se ve obligado a atravesar un pequeño y elevado desierto que parece interminable.
Un momento u otro conocerá el desaliento al sentir que cada paso hacia adelante no hace sino alejarlo un poco más de aquellas desconocidas montañas. Y un día tendrá que abandonar el propósito y demorar aquella remota decisión de escalar su cima más alta, ese pico calizo con forma de mascarilla que conserva imperturbable su leyenda romántica y su penacho de ventisca. O bien –tranquilo, sin desesperación, invadido de una suerte de indiferencia que no deja lugar a los reproches– dejará transcurrir su último atardecer, tumbado en la arena de cara al crepúsculo, contemplando cómo en el cielo desnudo esos hermosos, extraños y negros pájaros que han de acabar con él, evolucionan en altos círculos.
Para llegar al desierto desde Región se necesita casi un día de coche. Las pocas carreteras que existen en la comarca son caminos de manada que siguen el curso de los ríos, sin enlace transversal, de forma que la comunicación entre dos valles paralelos ha de hacerse, durante los ocho meses fríos del año, a lo largo de las líneas de agua hasta su confluencia, y en sentido opuesto. El desierto está constituido por un escudo primario de 1.400 metros de altitud media, adosado por el norte a los terrenos más jóvenes de la cordillera, que con forma de vientre de violín originan el nacimiento y la divisoria de los ríos Torce y Formigoso. Segado al oeste por los contrafuertes dinantienses da lugar a esas depresiones monstruosas en cuyos fondos canta el Torce, después de haber serrado esos acantilados de color de elefante que formaron hasta el siglo pasado una muralla inexpugnable a la curiosidad ribereña; por el contrario, en la frontera meridional que mira al este el altiplano se resuelve en una serie de pliegues irregulares de enrevesada topografía que transforman toda la cabecera en un laberinto de pequeñas cuencas y que sólo a la altura de Ferrellan se resuelven en un valle primario de corte tradicional, el Formigoso

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8 comentarios:

  1. Es un gran escritor. Denso como pocos, eso sí. Algún día volveré a leer algo suyo, supongo. Pero ahora mismo reconozco que no me apetece nada de nada hacer ese esfuerzo.
    Un abrazo

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  2. Creo yo que, con Juan Benet y su Volverás a Región, la palabra clave es "esfuerzo". De ahí su escasa popularidad a fecha de hoy. Produce un placer su lectura, un placer un tanto oscuro.
    Un abrazo.

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  3. Me resultaba un personaje curioso y leía con interés entrevistas que le hacían, pero no llegué a leer ningún libro suyo completo. En la biblioteca de Miércoles hay uno (libro) y algún día me pondré con él.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Hola Demián,
      Si no has leído nada de Juan Benet, creo que es mejor dejar Volverás a Región y empezar con los relatos. Saludos.

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  4. Escritor desconocido de obra rara, suena como un tesoro para hipsters

    Aunque en perspectiva muchas obras de fantasia epica empiezan con descripciones del terren

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  5. Escritor (casi) desconocido de obra rara, ese es Juan Benet, sí señor.

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  6. No está nada mal. Es alguien del que escuché solo alabanzas, pero también hermético y difícil. Gracias por traérnoslo.

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  7. Volverás a Región es una novela hermética, es verdad. Para mí su mayor defecto, demasiado cerrada como una piedra de cuyo corazón no tienes noticias. Los relatos, que no son fáciles, son una opción.
    Saludos.

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