28 nov. 2015

Igor visita El Templo

—Esta mañana debemos visitar El Templo.
—Ah, sí… En media hora salimos —dice mi mujer.
—¿Cojo el carro?
—Claro.
—Deberíamos darnos un poco de prisa. No me gusta ir con prisas.

Nos vestimos, nos arreglamos. Antes de salir, un rápido vistazo en el espejo. Las ojeras de primera hora de la mañana me recuerdan que el tiempo sigue girando. Tomamos una taza de café oscura. Llevo dinero para dar por todos los dones que nos serán ofrecidos. El otoño ha desvestido la ninfa de verano y ha colgado otra lona en el cielo. Respiramos hondo. Estamos listos. Salimos. Cruzamos avenidas y calles, que quedan atrás. Saludamos a otros fieles, incluso a los agnósticos y, finalmente, nos plantamos ante las puertas de supermercados Lidl. Entramos.

supermercados Lidl


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4 comentarios:

  1. Ja, ja, ja... Este como el de IKEA...

    Muy bueno!

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  2. Hi fan un pa molt bo, els alemanys en saben molt!

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  3. ay, con los micro relatos se puede decir mucho con tan poco... Y sí, tiene una estructura similar al micro del Ikea, donde tantos y tan dichosos divorcios han tenido lugar y escena.
    Saludos.

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