23 nov. 2009

Los Pueblos del Mar

Relatos de Fantasía
Las Razas. Los Pueblos del Mar

Cuenta una leyenda de los Pueblos del Mar que Effa, diosa de los abismos marinos, creó al hombre con la loza de una de sus simas más profundas. Una mañana, lo hizo emerger y lo situó sobre una playa. Desde la costa, el hombre emprendió el camino del interior, llegando al corazón del bosque, a los picos donde la nieve nunca se retira, y a los valles lejanos, en los que la uva crece llena y dulce.
Dice la leyenda que algunos de estos hombres jamás olvidaron las palabras de Effa, y decidieron quedarse en la orilla para poder venerarla, generación tras generación, sin olvidarla. Estos son los hombres y mujeres de los Pueblos del Mar. Lejos de querer un hogar, una frontera o una empalizada que defender, desean por encima de todo cabalgar con sus piraguas, partiendo en dos los latidos de las olas.

Y es que este Pueblo se desplaza de un punto a otro del Mar de los Anónimos cada cierto tiempo, disgregándose en una diáspora que les asegura su propia supervivencia, al igual que no es posible aplastar las golondrinas que emigran a los rincones dispares y lejanos.
Las primeras referencias de estas gentes se hallan en los Anales del Tecer Ciclo de la Antigua Vamurta, cuando los muros de ciudades y villas aún estaban hechos de bloques de barro cocido y argamasa. Se habla de una rara invasión a considerable distancia del sur de la capital, de todo un pueblo llegado en un sinfín de naves pequeñas, huyendo, posiblemente de algún cataclismo. De esos hechos queda, en el templo de Arismet, un bajorrelieve desgastado por el tiempo, que narra como el Conde De Sibila los rechaza, cerca del Cerros Blancos. Nada más se sabe de ese choque, aunque algunos historiadores apuntan a que parte de los invasores emigraron al interior de las junglas del sur.


pueblos del mar
Raza Pueblos del Mar. By Igor

Son los Pueblos del Mar una de las razas fantásticas de la novela épica de Vamurta. Extracto de la novela "Antigua Vamurta". En abril de 2013 sale publicada la saga completa, ¡la mejor saga de fantasía!, Antigua Vamurta I y II.


“El Conde observó a aquel hombre un rato más. Parecía joven y al tiempo muy viejo. Los brazos y la espalda de un gigante, la expresión de un moribundo. Su piel oscura, sus ojos estirados recordaban a los de un murriano. El hombre llevaba una hilera de pendientes en la oreja derecha y el cabello largo y sucio, atado con una cola. Los otros eran de su clan: la misma piel tostada, facciones parecidas, los colgantes idénticos.
—¿De dónde sois? —inquirió el conde.
—¿De dónde somos? —Hizo el hombre un pausa como si nunca antes se le hubiera ocurrida esa pregunta—. Somos de una tierra que se liga, que se mezcla con la costa, una tierra que juega con las olas, que entra y sale de su madre, la mar... ¿No sabéis quién somos, aún, señor? Fuimos un pueblo libre, aunque éramos pocos, antes que los hombres grises nos rompieran y enmudecieran nuestros cantos. Somos algunos de los que quedan del Pueblo del Mar —dijo el esclavo, sin esperar respuesta por parte de aquel extraño.”

pueblos fantásticos

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4 comentarios:

  1. ¡Ah! Alguien se ha fijado en esto. Gracias por ese ojo oceánico.
    Besos.

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  2. Yo también me he fijado Igor y ya voy comprendiendo el desafío... se trata de fundar un mundo completo, con su historia incluida, tan real que se soslaye la ficción, escrita como si, precisamente, de historia se tratase tan ficticia como la literatura ¿verdad?... me parece sumamente atractiva esa propuesta, ambiciosa. Por lo que voy conociendo de tu escritura tienes el talento suficiente.
    Este texto de los Pueblos del Mar es hermoso y consigue establecerse como un pueblo verdadero, verosímil... universal y atemporal. Yo andaría contenta en esas piraguas partiendo en dos los latido de las olas.
    Un fuerte abrazo!

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  3. Ostia, Eva, lo has dicho mejor y más estrucutrado de lo que yo pienso.
    Es exactamente eso... Exactamente. Crear un mundo que se autosuficiente, que tenga la suficiente verosimilitud para que las gotitas de fantasía que le añado no parezcan ilusiones.

    Un poco ambicioso sí que es, y eso es un problema.
    Gracias por el comentario que me ha gustado mucho.

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