10 may. 2010

Prosa Poética, Prosa Mojada (1)

Un poesía vital, un canto al estar vivo.

Es al final del pasadizo cuando el estrecho paisaje húmedo del callejón, aire
hedor de mercado, se corta abriendo la plaza y su cúpula,
de donde se descuelgan pesados cortinajes
descargando el polvo de lluvia que nos iguala.
Pequeños paseantes bajo la nervadura barroca de este cielo de febrero,
manchados por el mismo color piedra.
Cae granito, ando mi tiempo por estas mil vías encajonadas de Gràcia
donde las fachadas aún son recortes de dos palmos con geranio,
igual que aquella Barcelona que me sobrevive, blanca, negra y gris,
salpicando mi memoria.
Entonces, allí, el éxito se resumía en poder comprar el roscón
de aquellos domingos de abrigos largos, de periódicos de papel áspero y rugoso
de un tiempo de revuelta para unos, tiempo de atar y sacos medio vacíos para muchos.
Años de escaparates áridos y mercerías, sin santos sepulcros de una vida maniatada,
cuando los sastres, amigos de tizas y amateurs de vudú, también,
ensanchaban más y más bajos, cuellos y solapas.


Tocado por el silencio de la lluvia, esa voz que me sosiega.
Cenizas de los días sin tiempo.
Vibra el aire, los cabellos mojados, resbalan gotas de agua por la piel arrugada
de los párpados. Los pies, el abrigo empapado, el alma extasiada,
flota la idea que soy, ser entre los hombres, paseando, aquí,
buscando una calle lejos de este amanecer sin banderas,
buscando ya no las verdades o los sueños sangrantes de los abuelos,
sino una arquitectura, alguna idea enterrada entre tanta ruina, tanto polvo,
que se eleva y flota, denso, haciendo que esta música invisible
que nos embruja, parezca un don, y es una lazo de acero.
Quisiera que hoy nevara, que volviera la ciudad muda, desértica, suspendida
en la paz de un Cristo humilde en su cruz. Desierto absoluto.
                       
                                             (Primera Parte)

Prosa
Prosa Poética.


Share/Bookmark

13 comentarios:

  1. Estas letras rescatan del olvido antiguos recuerdos impregnados de olor a viejo y desgastado, a la gris polución de los edificios y las aceras, embrutecidas, llenas de gente bulliciosa. En la ciudad Condal ya quedan pocas zonas con ese poso.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Cenizas de los días sin tiempo.


    Es la mejor frase.

    Besos!

    ResponderEliminar
  3. Un día tengo que aprender a escribir así..

    ResponderEliminar
  4. Me gusta mucho, me queda la duda de si queda mejor así o, con unas pequeñas modificaciones, en prosa. Me transmite soledad, lluvia sucia, nubes grises, hambre y sueño. Enhorabuena :)

    ResponderEliminar
  5. Hola,
    Me temo que esto irá de más a menos. Intenta ser testimonial, un momento y unos pensamientos.
    Es verdad que tiene mucho más de prosa que de poética y Explorador, lo que comentas de presentarlo como prosa es una muy buena idea.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Me ha encantado, no tenías que haberlo dejado olvidado.
    Se dicen tantas cosas con tan pocas palabras, lo pienso y me abruma...

    ResponderEliminar
  7. Igor esto me recuerda cuando estudiaba en el colegio y nos hablaban de como fue la España Boba en RD...algo tan gris y solitario...

    Etapas que vuelven a mis recuerdas aunque fueron leidas en libros escolares;no lo vivi en carne propia pero si en mis historias fantasticas.

    saludos desde Mi MundO!

    ResponderEliminar
  8. Olvido muchas cosas. Las dejo, y luego... Alguna vuelve sin previo aviso.

    Me ha hecho mucha gracia eso de la España en papel, escolar. Era un país más gris que el de ahora, Barcelona era una ciudad cochambrosa, los pueblos, las ciudades pequeñas eran tristes, más que ahora. Para historias fantásticas sí, para vivir, no tanto.
    Saludos a tu Mundo.

    ResponderEliminar
  9. Saludos, Igor. Leí la entrada anterior y me entero de que te han despedido del trabajo. Siento mucho esa noticia, pero como todo en la vida, hay que seguir adelante. Estoy seguro que todo mejorará más adelante, pronto obviamente, XD.
    Sobre el poema, está muy bien, aunque no es el area en que mejor me muevo.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  10. Uff, la carne de gallina
    yo también busco esa sensación. Un desierto. Paz y todo lo demás

    ResponderEliminar
  11. Me has hecho estremecer, reconozco esas calles, las he pateado casa cada día de mi vida y en ello sigo. Conozco ssentimientos que describes. El olvido y el recuerdo. Es grandísimo, Igor. Un Texto de una sensibilidad fuera de serie.

    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
  12. Hola,
    No, aún curro (un poco). Me cogió la punto.com, aunque ahora cuelgo de un hilo de una araña voraz, como tantos y tantos otros.
    Qué bien que os guste. Ana, sí, un estado sosegado entre tanto ruido.
    Patricia, Gràcia es el centro del cosmos, aunque sea vieja, sucia y con hedor de orines. Enamorado estoy, sobretodo cuando deja de llover y parece que hay un momento de calma en esos callejones.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  13. Me encanta Schiele, es uno de mis favoritos! Qué pena no vivir en Barcelona! XD
    Supongo que sí, es una acuarela, es precioso. Y sí, tengo que animarme!!! Ayúdame! jaja

    ResponderEliminar