1 jul. 2010

El Canto de Ulam (y III)


relatos de antigua vamurta fantasia epica

Tercera entrega y final de este precioso cuento fantástico, perteneciente a Antigua Vamurta  el mundo a través de los ojos de una niña tocando la flauta en el bosque. La letra buscando a la música, que siempre se escabulle, ligera.

El Canto de Ulam, primera parte: 1º Parte
El Canto de Ulam, segunda parte: 2º parte

El Canto de Ulam  (tercer y último fragmento)


relato fantastico
Cuento fantástico de Ulam
«Ulam jamás olvidaría el último encuentro. Aunque a medida que pasaron otros inviernos más le parecía todo aquello que vivió algo al filo de la irrealidad, donde los recuerdos se funden con los sueños y con un tiempo desaparecido. Fue a principios de aquel otoño, cuando los campos de trigo habían sido segados y faltaban pocos días para las fiestas que despiden los vientos cálidos del sureste y abren la ventana a los del norte. Ulam, como otras veces, había encontrado a sus extraños amigos haciendo sonar el flautín, pero aquella vez le había costado mucho tiempo obtener una respuesta, así que tuvo que adentrarse en la espesura, hasta lugares que pocas veces frecuentaba.
Al encontrarlos, Ulam se sorprendió que aquella vez fueran tantos. Doce contó, sentados en la huella de lo que había sido una antigua laguna, escondidos de una mirada fortuita. Dejaron sitio a la niña gris, quien no había dejado de emitir breves juegos de notas. Cuando se sentó entre ellos, las respuestas se aceleraron y Ulam tuvo que hacer un gran esfuerzo para seguirlas, cada vez más rápidas, hasta que los trece instrumentos sonaron al unísono, como si iniciaran un rito ancestral y las melodías fueran invocaciones a lo que existe más allá del mundo visible, en algún lugar y en todos, sobre la piel en la que palpita una música inaudible. Ulam se estremecía, sin poder dejar que sus dedos saltarines bajaran y subieran sobre el suave tacto de la madera, sintiéndose ida, tocada por algo que no entendía, una circunferencia que giraba a su alrededor, que la separaba del mundo hasta hacerla comprender cosas que jamás hubiera pensado, viendo brillar en su ceguera rutas, luces, conexiones sin equivalentes, sintiendo que se alejaba de su propio cuerpo y empezaba a flotar en ese espacio de frontera en que las copas de los árboles se enroscan con el azul del cielo, y más allá…

Cuando despertó, era casi de noche. Al principio ni se dio cuenta de dónde estaba, ni tan siquiera se acordaba de sí misma. Había dormido sobre el suelo protegida por un manto de flores que al incorporarse se marchitaron, desvaneciéndose. ¡Ahora recordaba! Su padre la estaría buscando, acompañado de todos sus vecinos y los ruidosos perros de caza. Su corazón se asustó. ¿Qué les podría decir? Se levantó y empezó a andar deprisa. Por un momento sintió ira hacia sus amigos del bosque que la habían entretenido el tiempo que tarda el sol en cruzar el cielo. Si caía la noche se extraviaría y no sabría volver. Corrió entre las penumbras sin pensar en nada más que no fuera llegar lo más pronto posible a su pequeño hogar. La impaciencia la impulsaba, la hacía ser veloz, sorteando la masa de árboles que a momentos parecía cerrarse sobre ella como si quisieran absorberla.
Tras una marcha que le pareció interminable, Ulam salió de la arboleda para alcanzar la senda del sur. El aire olía a grano quemando, a humo, a madera chamuscada. Inició, rápida, la ascensión del camino para llegar a la parte alta donde vería los campos sembrados y, en lontananza, los cubiles abigarrados de su aldea. Al llegar arriba divisó el pueblo en llamas, llamas que ascendían hacia el añil oscuro que antecede al crepúsculo. Jadeando, llegó hasta su casa, que era una pira centellante entre los muchos fuegos. Buscó y buscó sin encontrar a nadie. Incluso los pozos de los silos ardían, convertidos en enormes braseros a ras de suelo. Vio flechas y lanzas partidas por el suelo, clavadas en alguna pared que se había salvado del incendio, pero ni rastro de los suyos. Olor a muerte, silencio. Ninguna pista de su padre, nada. Los murrianos habían golpeado y desaparecido.
Ulam, presa de una infinita desorientación, volvió cerca de su choza. Allí se sentó sobre los hierbajos y empezó a tocar, sin importarle el tiempo, sin importarle lo que hacía. Lo que siguió, apenas lo recordaría. El tintineo de múltiples aceros en la noche, las voces graves de los hombres atraídos por la música de los ángeles. El destello de las llamas sobre las corazas de aquellos hombres grises que la contemplaban como a un milagro.
—¿Por qué la habrán perdonado? –preguntó una de las sombras.
Un hombre muy joven, derecho frente a ella, con furia y asombro en su mirada, marcaría su destino.
—Llevadla a Palacio, a Vamurta. Alguien así debe estar protegida, a salvo. Llevadla junto a Ermesenda, mi madre.»
 FIN
 
seres fantasticos del orbe antigua vamurta
Seres de fantasía, by Igor Kutuzov.

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20 comentarios:

  1. Me gusta mucho la manera que escribiste el cuento. Es especial, reconozco que yo no podria, y me encanta leerte.
    No es nada fácil escribir novelas o cuentos y mucho más, el hecho de poder entrelazar las ideas para que puedan ser capaces de transformasrse mas tarde, en un buen libro.
    Y vos, tenes esa capacidad, y te felicito por eso.

    Besos!

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  2. Se le nota a usted en su salsa caballero, un gusto como siempre leerle, un cuento genial.

    Saludos.

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  3. Hola Virgina,
    Gracias por el comentario, me alegra que la historia te haya gustado. Y creo que sí podrías, ya que hablas de sentimientos.
    Lo que me cuesta, es plasmar, en palabras las ideas. A veces es a base de reescribir muchas veces, como en Ulam. Y seguro que le falta, que se puede dibujar mejor.
    Hola Yela,
    En mi salsa, sí, me divierte mucho no tener que responder a la realidad, que es muy exigente.
    Un saludo y gracias por pasarse por aquí.

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  4. Genial, sobre todo el final. Debo decir que el niño/a huerfano es un arquetipo muy usado dentro de la literatura fantástica ¡yo también lo uso! pero no tengo problemas con eso, mientras la historia sea potente, bien escrita. Y la tuya está muy bien escrita.

    Saludos!

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  5. Fantàstica la reunió al bosc: Un acte de comunió perfecte, com si es tractés de xamans que instrumentalitzant la musica per canalitzar les energies i aconseguir entrar en estat de trànsit.

    I la música resulta ser el millor protector d'Ulam. D'aconseguir arribar a la maduresa podria ser un bard amb poders sorprenents. ^_^

    Ressalto un cop més la facilitat que tens per fer perceptible als sentits (tacte, olor, etc) els paratges descrits, i de manera força poètica.
    Bona història company.

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  6. Hola Kensan,
    Sí que es un tópico lo de la huérfana, pero ni lo había pensado. ¡El inconsciente me traiciona!
    Gracias por el comentario. Saludos. Y ya falta menos para que llegue el invierno.

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  7. Hola Perdició,
    Sí, los seres del bosque, como una especie de brujos, la trasladan a otro paraleo para salvarla. Ellos conocen lo que va a pasar y la retienen en el bosque.
    Es verdad, en el relato hay mucho de transcripción de los sentidos. Como pasear por un bosque en verano, a primera hora de la mañana.
    Me alegra mucho que te haya gustado el texto.
    Saludos.

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  8. He leído las tres partes de este Canto y me ha parecido fantástico, aunque quizá no sea la palabra más adecuada por eso de que es un "Cuento fantástico". Narras muy bien. Da gusto leerte.

    Agradezco también tu paseo por el Bosque de la Larga Espera, que también es el título de ese libro que yo también leí hace muchos años, y que define mi estado casi a la perfección. La imagen que lo encabeza no es de la época. Es de Burne-Jones, un prerrafaelita, y se titula "El príncipe entra en el bosque de espinos".

    Saludos y me iré pasando por aquí.

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  9. Ya subi la continuacion de lo que leiste ayer en mi blog.
    Pasa cuando quieras!
    Que bueno que te gusto!

    Besos!

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  10. hola Dissortat y bienvenido,
    Es verdad, quizás no sea lo más adecuado lo de cuento fantástico, pero no tengo claro qué sería lo de adecuado. Gracias por el comentario.
    Y agradecer lo de la ilustración de tu blog. Buscaré imágenes así, que me encantan y me hacen soñar, por decirlo de algún modo. Burne-Jones, y ya el título da para levantar la vista.
    Un saludo.
    Virigina, pues ya voy.

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  11. El sentido de lo maravilloso. El entrar en un bosque y encontrar unos seres extraños, inverosímiles.
    Por otra parte, no descuidas a los sentidos con todo el paisaje que armas alrededor: con esos naranjos que todavía conservan su fruta, los pinos, el calor, los colores.
    Con lo que voy sabiendo de Vamurta, me pongo a especular con el joven que ordena llevar a Ulam a palacio con su madre.
    Has preferido evitar toda relación (los misteriosos personajes no hablan). La reunión transcurre sin trabar conocimiento unos de otros. Pero ellos saben más, saben mucho más. Y por eso mismo nos dejas con la duda sobre los extraños músicos del bosque, sobre su identidad, su grado de vinculación con los murrianos que asaltaron cruelmente el pueblo, su amor por Ulam. O también, qué clase de bendición ha tocado a la niña.

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  12. Hola dafd,
    Vaya comentario, te lo agradezco. Dicen que los monstruos, cuando menos visibles, mejor, así que aunque estos seres del bosque no lo sean, he preferido dejarlos entre penumbras.
    Bueno, el joven que se lleva a la niña, ya te puedes imaginar quién es. Y, caramba, qué vista más fina. Sí hay una relación entre éstos y los murrianos. Quizás fueron tiempo atrás de un mismo linaje.
    La bendición de la niña es la música, para mí algo intangible, el mayor arte.
    Agradeciéndote mucho tu visita,
    Saludos.

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  13. Bien, Igor, muy bien.

    El adiestramiento musical de la pequeña (por la tuna salmantina) parece ser un ancestral rito iniciático Chaolin de lucha con flauta, que perfeccionará en su madurez eclosionando en un derramamiento de sangre murriana, al clamar venganza por su familia asesinada y por la extinción de su pueblo, estilo Conan pero con trenzas… Ja, ja, se me va la pinza, no me hagas mucho caso, a estas horas que quieres.

    Estupenda fantasía, bien detallada y con buena ambientación… ahora sí que me tienes que hacer caso.

    Un saludo.

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  14. Eso ultimo no lo habia pensado, se le puede sacar bastante jugo a eso de hacer sido iniciada en las murrianidades de la vida (lo digo de nuevo, el nomrecito de los murrianos me parece bastante simpatico)

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  15. vengo a darte las gracias por tu visita y decirte que mi sufrimiento de amor no es tal ...ojala pudiera sufrir por amor seria hermoso pero estoy libre como la alondra y mis amores estan en mi boligrafo y mi cuartilla... hago que sufra el protagonista o que goce rcibiendo y devolviendo besos del mas sublime amor
    sin ese amor pero de gran afecto te dejo un beso
    Marina...feliz domingo

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  16. Hola,
    Agradecer la visita. Rapanuy, que por muchos años se te vaya la pinza, que es señal de cordura. Los locos son los otros, siempre.
    Murrianos, gin. Es un nombre al azar. "Murri", en catalán, significa algo así como "sagaz" o "listo".
    Saludos.

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  17. Sufro por Ulam, aunque creo que le esperan grandes aventuras. Esta niña tiene un don capaz de hacer girar el destino allá a dónde vaya.

    Igor, me has impresionado con esas descripciones en las que utilizas todos los sentidos. Si cierro los ojos puedo ver el paisaje, olerlo, tocarlo.

    Se nota que escribes desde muy adentro, se nota que vives lo que escribes y yo a eso lo llamo honestidad.

    Una admiradora ^_^

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  18. Hola,
    Ulam es uno de los personajes de Antigua Vamurta, aunque menor. Es y resulta misteriosa en todo lo que hace, de ahí que valía la pena dedicarle un relato.
    Gracias por los elogios. Y me va muy bien que señales eso de la honestidad. Recordarlo para no olvidar, ahora que me he vuelto a poner las pilas.
    Merci. Nos vemos.

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  19. Pocos que añadir a los elogios escritos. Me parece un relato de una correcta redacción y esmerada descripción.

    Me gusta esa mezcla de muerte y resurreción, por un lado la extinción de algo y por otra la esperanza de resurgimiento.

    Por cierto, una curiosidad, Igor, ¿cómo nombras a Ulam, como palabra llana o aguda? Llevo dando vueltas y aunque suena bien de ambas formas, me gustaría saber cuál es la correcta.

    Un saludo y enhorabuena.

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  20. Hola lluvya,
    Muchas gracias por la atención de pasarte, leer y comentar. Lo de muerte de algo y resurrección ha sido algo involuntario, no estaba previsto, pero la verdad, al leer tu comentario me parece hecho a propósito, y me gusta, le da más fondo al cuento.
    Ulam es una palabra aguda. Lo cierto es que es un nombre al azar, pero no tanto, puesto que también es una antigua ciudad de Mesopotamia, si no me falla la memoria, y también uno de los linajes.
    Es un nombre bonito, al fin y al cabo.
    Un saludo,

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