2 nov. 2011

Fantasía Medieval. Taonos


TAONOS (II)
Un relato del Mundo Vamurta
La fantasía heroica
2 de19

saga épica
Collage, by Igor

Segundo fragmento del relato épico de Taonos, que es una ampliación de a la obra de literatura fantástica Antigua Vamurta, que os podéis bajar como ebook para ipad, iphone, tablets, etc. en Amazon y Smashwords (ver pestañas de "Descargas" y "Descargas Gratis").

   —Mañana despertaré siendo uno de los muy poderosos, gran veguer de la Marca Sur —contestó, sonriendo—. Y déjame pensar… Existe un jardín por el que sí daría mi vida, aunque a veces sus tallos parecen estremecerse si mis pasos se alejan demasiado.
Elisabetz rió, removiendo la quietud de la tarde.
   —Ve, trata con esos hombres cuyos corazones no conocen el sosiego.
   Descolgó su mejor espada, limpia de los adornos que tanto le molestaban. Antes de abandonar el comedor, la miró con ternura y la dejó con el chisporrotear de los troncos como única compañía.

   Su hermano pequeño y los dos guardias aguardaron hasta que el Conde, bajo las altas bóvedas del Salón de Gobierno, lo invistió como nuevo gobernador, ante las miradas inexpresivas de la corte, que veían con cierto desagrado como un pequeño vizconde ascendía en el escalafón nobiliario, olvidando que las artes de aquel joven soldado habían evitado que buena parte de sus tierras fueran pisoteadas por las pezuñas de las bestias. Notó el peso del cetro sobre sus hombros, a la vez que las palabras mucho tiempo atrás escritas, eran pronunciadas de nuevo para otorgarle poderes y tierras.

   —Aquí. Aquí debe llegar nuestro brazo y abrir el paso de Hamamel. Una vez esta puerta sea abierta, los hombres grises podrán alcanzar los mares occidentales y alargar su mirada a un mundo, que hasta hoy, ha permanecido velado. Los mercaderes de Vamurta abrirán sus ojos y en ellos refulgirá el oro.
   Los deseos del Conde no sorprendieron a nadie, pues los nobles y oficiales reunidos alrededor de la mesa, sospechaban las intenciones del primero de ellos y de su hermano. La joven Condesa, permanecía inusualmente callada, detrás de su marido.
   —Señor, los padres de nuestros padres intentaron tomar el paso y establecer un asentamiento fortificado cerca de las gargantas. No volvió ninguno —apuntó Erdit, el gobernador de la Marca Norte.
   —Las Gargantas del Diablo…—recordó el Conde—. Tribus de montañeses, nada más. ¿Los teméis, Erdit?
   —Temo perder el favor de mi señor. Por eso os aviso, para evitar los males de un lugar donde nuestros dioses no han llegado.
   —Gobernador, esas son historias del pueblo para evitar la verdad —respondió el hermano menor del Conde—. La verdad es que los nuestros fueron emboscados y masacrados por un hatajo de bárbaros que habitan en los bosques, que no reconocen nuestro dominio, nuestra civilización. Nada más, no hay hechos mágicos en una trampa.
   Erdit, que no contaba con el favor de Ermesenda, la Condesa, ni con la aprobación de parte de los miembros del Consejo, guardó silencio, y con él se acallaron las voces de la memoria. Los jóvenes tomaban la iniciativa.
Segundo fragmento del relato. Faltan 17 por publicar.

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18 comentarios:

  1. "se acallaron las voces de la memoria" o, como dice la cancion "when will they ever learn, when will they ever learn".

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  2. El relato va tomando forma...me gusta.
    besos

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  3. Si esto fuera el facebook, le daría a un "me gusta". Pero, dadas las circunstancias, añado un "quiero la próxima entrega".
    Corazones que no conocen el sosiego.
    Da mucho que pensar esa frase.
    Gracias

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  4. ¡Hombre! Por aquí anda Ermesenda.
    A mí también me llama la atención esa manera de concluir la anotación: "con él se acallaron las voces de la memoria". Podrías haber elegido otro argumento para describirlo: voces del sentido común, o voces de la verdad. Has elegido, en cambio, el tiempo, la experiencia. La dimensión de todo relato mítico.

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  5. Vale, ya nos ha intrigado usted.
    Aquí estaré para leer las siguientes entradas y conocer también a ese prometedor atajo de bárbaros que habita en los bosques.

    Feliz tarde

    bisous

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. ¿Tuvo un hermano menor el conde? ¿Sabremos de él?

    Obedeciendo tus palabras me atrevo a apuntar: ¿No sería mejor "[h]atajo de bárbaros"?

    Un abraçada!

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  8. Dissortat, ¡gracias! Por el atajo de la prisa perdí una h.

    Explicación: Taonos se sitúa antes del nacimiento de Serlan De Enroc. Unos 35-40 años del arranque de la novela.
    El Conde al que se hace referencia en Taonos es el padre de Serlan, cuyo hermano comandará las huestes que viajarán al norte, a las gargantas del diablo.
    chchan!!!
    Fins aviat!

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  9. Estaba claro que era el tío de Serlan, y veo que sí que vamos a saber de él.

    (Hace un rato llegué a Nueva Vamurta)

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  10. Dissortat en Nueva Vamurta. Esto merece un brindis. Aún quedan muchas millas por recorrer hasta alcanzar El Alma Blanca.
    Bueno, espero que te esté entreteniendo.
    Salut, Dissortat.

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  11. Un buen e inquietante relato Igor,
    siempre es un placer leerte.
    un abrazo.

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  12. Todavia me tiemblan las carnecitas de solo pensar en esas brutales bestias que tu mente ha creado...
    Gran fragmento este, de reunión y miradas penetrantes, como siempre qué decirte, que escribes de miedo, eres un artista Igor.
    Besos helados de tardes lluviosas y angostas, pero en mejillas sonrosadas eh :DDD

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  13. "Esos hombres cuyos corazones no conocen el sosiego." Hombres peligroso, entonces. A ver como sigue.

    Un abrazo :)

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  14. hola Igor nos van envolviendo en la intriga. Un abrazo

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  15. Las Gargantas del Diablo, el único paso al oeste sin pasar por territorio murriano. Ahí van esos guerreros.
    Saludos.

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  16. Oye, ¿puedo hacerte una entrevista yo para mi blog? Nunca he hecho una, ¡prometo salirme del prototipo!

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  17. Pero, hombre, Agustín. Puedes hacer lo que creas y lo que quieras. Yo pagaría por unas cervezas en ese Café de Artistas. Las distancias, malditas.

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  18. Y aquí estoy, de vuelta en Vamurta enfrentando un fragmento de un relato mayor. Siento como en él late la espada de la civilización patriarcal, casi toda nuestra civilización, pues, cuando fue distinto -hace milenios- parece ser un espectro de nuestra memoria. Como siempre bien escrito, envolvente y verosímil.
    Esta Eva deja para Ud sus besos apreciado guerrero.

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