5 nov. 2011

Cuentos Fantásticos, Taonos


Los Cuentos de Vamurta
TAONOS (III)
Pan, Amor y Fantasía
3 de19

Tercer fragmento de este largo cuento fantástico, Taonos o Las Gargantas del Diablo que podéis leer gratis en este blog online.   


Desplegaron un gran mapa de pergamino manchado por el tiempo. A la luz de las antorchas y velas, los caminos y ciudades, las esbeltas montañas dibujadas, los ríos, las tintas rojas, verdes y azules sobre piel oxidada, parecían aún más las piezas de un rompecabezas que algunos hombres supremos hubieran legado a los desorientados seres del presente. El Conde dejó caer su dedo anular sobre la capital, desde allí lo desplazó hasta los confines del mundo conocido, hacia el norte, hasta tocar el límite superior del plano, como si de aquel modo pudiera saltar las barreras del espacio y desplazarse a voluntad.
   —Cuatro falanges, dos compañías de arqueros, ballesteros y hostigadores. Más bueyes y hombres para la intendencia.
   Todos escucharon a su señor, solemnes. Jamás una fuerza tan poderosa se iba a alejar tanto del corazón de Vamurta.
   —Hermano, el honor es tuyo —añadió—. Y vos, nuevo gobernador, veguer del sur, lo acompañaréis, antes de tomar posesión de vuestras tierras.


   Tras dos lunas de intenso trabajo, las fuerzas expedicionarias que debían asentarse más allá de los límites, partieron bajo una lluvia de pétalos y buenos deseos lanzados por sus ciudadanos, alentados por la esperanza del pueblo y el deseo de éxito de los clanes de grandes mercaderes, que tanta plata habían prestado al condado para poder equipar a la hueste.
   Al sexto día dejaron atrás las planicies cerealísticas y los valles de picos desgastados, penetrando en las tierras escarpadas de la Marca Norte, de agricultura humilde, sobre la que pacían grandes rebaños de bueyes y, en las alturas, cientos de cabras que punteaban con tonos claros las lomas grises y verdes. Cerca de Arbot, la tropa se avitualló. Cargaron barriles de carne en salmuera junto a decenas de tinas repletas de grano. Siguieron ascendiendo por la Vía de Nimar, sabedores que en cuanto abandonaran la Marca, la calzada se transformaría en un sinfín de caminos abruptos, por los que carros y soldados sufrirían para avanzar.
   En la noche que esperaban ver la luna nueva, la columna acampó por vez primera fuera de los territorios gobernados por los hombres grises. Según los mapas, en cuatro o cinco jornadas, atravesando valles cada vez más estrechos, alcanzarían las Gargantas, junto a las que ascendía el único paso practicable, el de Hamamel, que evitaba el oeste, el hogar de sus ancestrales enemigos, el pueblo murriano.

 Faltan 16 fragmentos para terminar la historia.
Pincha aquí para ir al 1º fragmento del relato.

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14 comentarios:

  1. Ostres... Qué desastre. Ya me han llegado y leído varios comentarios parecidos en foros y demás. Los libreros y grandes supeficies encargan pocos ejemplares. Lo lamento mucho, ir al Corte y no encontrarlo es una M.

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  2. Cómo mima usted los detalles. Me encanta ese dedo anular recorriendo el trazado sobre una piel oxidada.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  3. Bien, bien.
    Jaja. Las guerras se hacen con dinero, y si los servicios extraordinarios no los conceden, pues hay una cosa que se llama prestamistas y listo.
    No olvidas el aprovisionamiento de un ejército en campaña, grano y carne seca.

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  4. Jaja. Bien lo sabían los griegos, que tras derrotar a los persas empezaron con sus guerras internas. ¿Y a quién pidieron dinero? A los persas. Como hoy hacemos con China.
    Mejor la literatura fantástica, que el mundo es muy feo.
    Saludos.

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  5. ¿Qué haremos después con China?

    ¡Vamos a la guerra!¡Uau!

    (Es feo de cojones el mundo, lo dije el viernes, lo digo casi siempre, y todos se empeñan en decirme lo contrario)

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  6. Moragana, saber que alguien lee es la gran recompensa.
    Dissortat, feo de cojones y además, casi siempre aburrido. Nada, el gran logro del siglo XX es hacernos creer a todos que nuestras vidas son especiales.
    ¡Vamos a la guerra!

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  7. El cielo se oscurece mientras se inicia la expedición, parece que la tarde cae de repente...es así como he imaginado el final. Y quiero más :) A ver si llega aquí el libro, juer. Si no, lo pediré para Navidades...

    Un saludo :)

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  8. Me agrada como de a poco el relato se va volviendo más épico. Se intuyen las batallas que vendrán, también las muertes ¿o quizás me equivoco?
    Sería genial leerlo completo, de una tirada, atrapado en las hojas de un libro. Por ahora nos contentamos con la fría pantalla.

    Saludos!

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  9. Buenas Luisa!!!
    Hola Kensan,
    Celebro que te guste. Es un relato inédito que complementa, que desarrolla uno de los personajes del libro, el veguer de la marca sur. Cuenta sus días de juventud.
    Saludos.

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