8 sept. 2012

Hay que levantar el país


Hay que levantar el país. Es una frase que muchas veces oigo, insanamente. Como esa otra, que se repite de serie en serie y de película en película, ¿estás bien? O es argumento nunca-visto-antes de tanto cine americano o made in Hong Kong: Hola, me llamo Joe y tengo un pistola.  Hola, Joe, ¿estás bien? Me llamo Joe y tengo una pistola. Voy a utilizar mi pistola. Pum-pum-pum. The End.

¿Qué país hay que levantar? ¿El de Ruiz Mateos o el de Félix Millet? ¿El de La Caixa o el del Santander? ¿El de sí, señora Merkel de Rajoy y lobbies vinculados o el María Teresa Fernández de la Vega y los siete zapateros? ¿El de Ortega Zara que paga a sus empleadas 800 euros al mes? ¿El país de CiU, el del PP, el del PNV o el del PSOE? Por eso envidio tanto las sociedades que funcionan y no usan las banderas como alfombra para tapar la corruptela.

En realidad, siento que mi país es muy pequeño. El tramo de calle donde vivo más dos travesías a la izquierda y dos a la derecha. A lo sumo, acaso también, los bosques por donde salgo a correr y nunca encuentro a nadie, excepto algún cazador extraviado y alguna bruja de edad que busca su libro de encantamientos perdido por los caminos de tierra rojiza y raíces, que sobresalen como dedos de orco, por los que vuelvo a casa, al igual que un invisible Ulises a tiempo parcial que se asusta al encontrar sus propias huellas en el viaje de vuelta, pensando que puede haber alguien más en Ítaca.

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18 comentarios:

  1. M'agrada el teu país, Ulises, aquest no cal que ningú l'aixequi per tu ;)

    Tens molta raó, són aquestes frases que semblen extretes d'una pel·li americana i que en el fons són buides, com bona part de la nostra societat. Sort en tenim dels nostres països particulars.

    Salut!

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    1. Ay, es que a veces pienso que hay siete u ocho argumentos, que van repitiendo y repitiendo. Hasta echo de menos a ese pedante confeso, Peter Greenaway.
      El meu país és tan petit....
      Besos.

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  2. Pues el mío (mi país) es aún más pequeño y está separado entre sí, como aquellos estados del Sacro Imperio Romano Germánico, y son las tres casas en las que vivo según mi estado de ánimo...

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    1. Y me quedo aquí, de noche ya, dándole vueltas a lo que dices, como si fuera un laberinto de uno relato de Borges...

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  3. Un país, y una utopía: la propia. Me gustó tu país :) Abrazo!

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    1. Anda, podría haber escrito sólo eso, Andrea. Lo resume todo, y no me había dado cuento de que tiene un aire de utopía.
      Y soy consciente que el individualismo tampoco lleva muy lejos...
      Saludos.

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  4. A ese país no hay quién lo levante, ni Merkels ni Marshalls.

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  5. ¿Colonia americana o colonia alemana?
    Por cierto, que pido disculpas por subir el texto demasiado rápido sin las necesarias revisiones. Lo he pulido. Mañana buscaré alguna errata más.

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  6. Es que en verdd, nuestro mundo, no va más allá de dos o tres calles.. Un besazo.

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  7. Igor, nos han dejado en una situación en la que, con levantarnos nosotros mismos, ya vamos por buen camino. Una pequeña contribución egoísta a levantar el resto...
    Un abrazo.

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  8. Un país pequeño (cuatro calles y un bosque) puede ser muy deseable si quien lo sueña y gobierna merece la pena, aunque parezca modesta tarea. A por ello, que muchos países así harán más atractivo el mundo.
    Un abrazo

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  9. Yo quiero salvar la porción de cielo que se ve desde mi calle, y a veces llego más lejos, hasta las calles de la gente que aprecio. Más allá de eso...no reivindico nada. Intentaré levantarme yo, que bastante me cuesta... :/ ;)

    Un saludo :)

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  10. De momento, este mes me dedico a apretarme el cinturón, por miedo a que el derraje me saque la carretera. Ay, los países. Si fuera cierto aquello de la "igualdad ante la ley"... O la Isonomía. En el discurso del rey de navidad salió a flote, claro que después ya se vio.
    Saludos.

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  11. Cuando las cosas se ponen feas económicamente los países mengüan tanto que acaban convirtiéndose en individuos.

    Saludos

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  12. La patria de un hombre es la infancia, decía Machado.
    Mi país es el abrazo de mi madre.
    Es lo único por lo que tengo ganas de trabajar. Y ese trabajo es fácil.

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  13. Qué decir al respecto... al menos siempre nos quedará el pulpo a la gallega, el cochinillo, el jamón extremeño, el gazpacho andaluz, el cocido madrileño o la crema catalana.

    Como no nos riamos... ¡EXPLOTAMOS! BUMMM!

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  14. Levantarlo, al país lo levantamos nosotros, pienso que todos juntos. El problema es que ellos se suben también. ¿Por dónde lo hacen?

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    1. Me temo que por el techo, dafd. Quizá sería cuestión de poner trampas en la azotea.
      Saludos.

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