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Resplandor en la noche


—Buenas noches, señor Lloyd.
—Buenas noches, señor Viñas, celebro verle. ¿Le pongo lo de siempre?
—Sí, lo de siempre, con un chorrito extra de limón sobre el daiquiri.
—Ahora mismo… Por cierto, hacía mucho que no venía por aquí.
—Sí, ya sabe, mucho trabajo, las reuniones en el Club de Polo, los niños y los cumpleaños y los actos del Círculo Ecuestre que en julio se multiplican antes de que nos vayamos todos con el velero a respirar un poco. Ya sabe.
—Sí, claro. Un hombre debe atender sus compromisos, ¿verdad?
—Así es, Lloyd.
—He oído que parte de sus negocios no andan muy bien, señor Viñas. Y que su fotografía ha aparecido en ciertos periódicos relacionada con algunos asuntos turbulentos. Eso ha causado una cierta conmoción en el club.
—Algo hay de eso, pero de momento, no es algo que concierna a los miembros de este club. Y bueno, dígame Lloyd, ¿qué tal todo por aquí?
—Oh, bueno, los clientes de siempre. Hombres bien pensantes que predican la excelencia, la ejemplaridad social y la solidaridad, a través de sus fundaciones privadas, por supuesto.
—Bien, eso me gusta. Voy a saludar a algunos caballeros. ¿Qué te debo, Lloyd?
—Está invitado, señor Viñas.
— ¿Invitado?
—Su dinero no vale aquí. Órdenes de la casa.
—Me gustaría saber cuál de esos hombres bien pensantes me ha invitado a beber.
—No es un asunto que le concierna, al menos de momento, señor Viñas.

—Lo que tú digas Lloyd, lo que tú digas. Bueno, celebro saludarte. ■

Comentarios

  1. El insomnio potencia la creatividad. Y uno en verano se quiere divertir, je, je. je. Una abraçada.-

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  2. Resplandor en la noche es un buen título, pero yo le habría puesto: "Uno de los nuestros"
    Un saludo.

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  3. Ese "no es un asunto que le concierna, señor Viñas" da yuyu. Hace saltar todo a una esfera inquietante que está dominando la narración pero,"al menos de momento", no la ves, aunque sabes que influye.
    Todo fluye lleno de encanto, pero sabes que por debajo corre un río oscuro. ¿"Viñas" sabrá en dónde se ha metido? Bueno, tiene una idea. Si bien es verdad que ¿dónde nos hemos metido todos?

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  4. Después de leerte fui a mi bar de costumbre...
    - Buenas tardes, Pepe. ¿Alguien ha dejado pagado algo para mí?
    - No. Ni tal cosa se comentó.
    - Hasta mañana. A ver si para entonces tengo la suerte del señor Viñas.
    - ¿El señor Viñas?
    - Nada; Pepe. Pensaba en alto.

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  5. Ja, ja, ja. Entre el bar de El Resplandor cruzado con club de ricos de Barcelona y ese bar al que vas siempre, me quedo con el de costumbre. ¡Seguro que es más confortable!

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  6. Qué hotel tan malvado... y elige como camarero a Eldon Tyrell, el padre de los replicantes...

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  7. ¡Coño! Es verdad. Y yo que iba pensando, este tío me suena, me suena. Si casi es Dios en Blade Runner.

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