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Amor en el psiquiátrico, por David Gascoyne

En la anterior entrada citaba algunos poetas británicos modernos. Uno de ellos era David Gascoyne (1916-2001), un caso distinto y que no se debe confundir con Paul Gascoyne, ese fabuloso futbolista inglés. Al igual que Rimbaud, prácticamente dejó de escribir siendo muy joven y, de hecho, acabó internado en un psiquiátrico. Años más tarde volvería a publicar, aunque de manera errática. Admirado e influyente, el reconocimiento no pudo evitar su decisión de apartarse del mundo e irse a vivir a la isla de Wight, con sus padres.


«Soy un poeta que se pasó de escritura de joven y después enloqueció», declaró Gasconye. Próximo a los movimientos surrealistas, también estuvo muy influenciado por Lord Tennyson (que dejó escrito aquello de: “Lágrimas, vanas lágrimas// pensando en los días que ya no son” ). El poeta acabó internado en un psiquiátrico de la isla de Wight, el Whitecroft Hospital. Allí había una enfermera que leía, a modo de terapia, poemas a los pacientes.

Esa enfermera, Judy Lewis, recuerda:
«Uno de mis poemas favoritos se titulaba September Sun. Lo leí una tarde y uno de los pacientes vino a verme luego y me dijo “eso lo escribí yo”. Puse mi mano sobre su hombro y le contesté: “cariño, por supuesto que lo hiciste”. Más tarde, naturalmente, conocí mejor ese paciente y me di cuenta que realmente sí había escrito ese poema.»

Se casaron en 1975. David Gascoyne murió en 2001, a la edad de 85 años. No sé si se comieron las perdices pero seguro que leyeron juntos algunos versos más, en la remota Isla de Wight. Dejo la mencionada poesía, en inglés. Incapaz de traducir esto. Luego dejo otro poema en español,
La imagen misma.

September Sun: 1947

Magnificent strong sun! in these last days
So prodigally generous of pristine light
That’s wasted only by men’s sight who will not see
And by self-darkened spirits from whose night
Can rise no longer orison or praise:
Let us consume in fire unfed like yours
And may the quickened gold within me come
To mintage in due season, and not be
Transmuted to no better end than dumb
And self-sufficient usury. These days and years
May bring the sudden call to harvesting,
When if the fields Man labours only yield
Glitter and husks, then with an angrier sun may He
Who first with His gold seed the sightless field
Of Chaos planted, all our trash to cinders bring.

Este poema fue traducido del inglés al español por gentileza de la Universidad Autónoma del Estado de México (http://www.uaemex.mx/). Sus pdfs de poesía son lo mejor de la red, con enorme diferencia respecto a todo lo demás. Atención al final de esta poesía, ¡aggg!

La imagen misma

A René Magritte
Una imagen de mi abuela
su cabeza aparece al revés sobre una nube
la nube atravesada por la torre
de una estación ferroviaria desierta
a lo lejos

Una imagen de un acueducto
con un cuervo muerto colgando del primer arco
una silla de estilo moderno del segundo
un abeto fijado en el tercero
y la escena entera rodeada de nieve

Una imagen de un afinador de pianos
con una cesta de langostinos sobre su hombro
y una pantalla para chimeneas bajo el brazo
su bigote hecho de ramitas coaguladas con arcilla
y sus mejillas embarradas con vino

Una imagen de un aeroplano
su hélice son rebanadas de tocino
las alas son de manteca de cerdo reforzada
la cola está hecha de clips
el piloto es una avispa

Una imagen del pintor
con su mano izquierda en una cubeta
y su mano derecha acariciando un gato
mientras se recuesta en la cama
con una piedra bajo su cabeza

Y todas estas imágenes
y muchas otras
están dispuestas como figuras de cera
en jaulas para pájaros a escala
de unas seis pulgadas de alto.

Dejo un vídeo de Gascoyne recitando. Esto de los poetas recitando a cierta edad es algo así como oír voces de fantasmas.

Comentarios

  1. «Soy un poeta que se pasó de escritura de joven y después enloqueció»,
    Cambiando el tiempo verbal podía ser un epitafio. Mas, en cualquier tiempo: demoledor, sintético, ¡real!
    Y real la surreal imagen de la abuela, del acueducto, del afinador de pianos... porque la poesía da vida a lo imaginado, soñado o sentido. Viscoso jugo que macera los hierbajos que desordenadamente crecen en los adentros de todo ser y aquieta o agita los enanos bulliciosos de la mente. Versos en papel o soledades en un siquiátrico, o ambos los dos simultaneamente.
    Y un amor que se despierta con el ritmo de un poema; una confesión aparentemente ingenua por la certeza que encierra: ¡sublime! El loco que se aferra a la realidad del amor y la cuerda que aprehende el amor del loco. Qué licor dulce y fuerte para una madrugada.
    Gracias y feliz semana.

    ResponderEliminar
  2. Ah, es tremeda. Y una anécdota hermosa. Y significativa. Habla de los cuerdos, como yo, aunque nunca estoy seguro de eso. No habla bien del sistema y habla muy bien del amor. Fue una pareja longeva, si no recuerdo mal. Reconocer que uno enloqueció, ¿no implica cordura?
    Al leer sobre Gascoyne y cómo conoció a su mujer me quedé del revés.
    Un abrazo. Buena semana...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desengáñate: no estás cuerdo. Te gusta en exceso la literatura para eso. Y eres afortunado; la cordura está bien para tomar en hora un avión o no olvidar la declaración de la renta pero es muy aburrida y de acotados alicientes.

      Eliminar
  3. Estupenda entrada. Al poema sólo le falta un reloj derretido de los de Dalí, desparramado por uno de los arcos del acueducto.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. El psiquiátrico es un destino magnífico.
    Y más para un poeta.

    Saludos.

    ResponderEliminar

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