Lo sé, no
durará. Es el sueño de una noche de septiembre. Pero ahí estoy, entre los más
vendidos de esta semana en Google Play, en todo el mundo y en español. Haber
vendido más que Stephen King o que Fernando Aramburu y su Patria en la tienda de libros de Google me da energía. Ayer, con mi
mujer currando y los amigos tomando cerveza, me quedé a escribir. Es una renuncia.
Me agobié. Mi puse a jugar al PC. Volví a escribir. Luego hice sombras de judo,
luego a correr. Luego volví a escribir. Luego fui al supermercado, lavé platos,
pasé la escoba. Luego abrí la tele, vi lo que había y la volví a cerrar. Luego
nada. Se hizo de noche. Nada, total a la nada
tan solo le arranqué página y media. Agobio. ¿Valdrá la pena?
Y esta mañana
veo esto. Combustible para la escritura. Antigua
Vamurta (2013) está en la posición nº 8 y 21 Cabezas y Relatos (2017) está en la posición nº 24. Es curioso,
los libros que más he vendido son los que yo considero menores, 37 Relatos y Poesías 3,14.
A futuro, qué
tengo. Un tercer libro de poemas acabado que espero publicar en Google Play
antes de que acabe 2017. Un cuarto libro de poesías que voy a tardar mucho en
acabar, pues es un libro a lo bestia, y un libro de relatos que he empezado a
escribir este año. Y no sé si me atreveré a publicarlo alguna vez. Es un libro
de relatos de alto voltaje erótico. Busco, exploro, me atrevo en la oscuridad
del deseo y el sexo. A ver.
En fin, sin
prisa, priorizando el trabajo e ingresos, sigo en el sueño de una noche de
septiembre.


