Guiseppe Tomasi di Lampedusa fue autor de una sola novela, El Gatopardo , como fue autor de una sola novela Juan Rulfo y su Pedro Páramo (1955). Al menos, el mexicano se molestó en escribir algunos relatos. Pero los motivos de ambos fueron distintos. Antes de ver publicada su única novela, Tomasi murió. Mala suerte. El destino fue cruel con este noble italiano venido a menos, dotado de una capacidad narrativa inaudita, que a mí, en lo personal, me genera esta pregunta: ¿pero cómo alguien sin carrera literaria fue capaz de escribir una obra maestra, cómo? Por esto escribo la entrada. Porque, estimado gatos y gatas de porcelana, El Gatopardo es una de las obras maestras de la literatura universal, y eso que tampoco cuenta muchas cosas, aparentemente. Acaso describe un micro-universo. El cineasta Visconti, ojo avizor, supo entenderlo muy rápido. En 1962 estrenaba la famosa película que no está a la altura del libro. Hoy El Gatopardo se puede comprar en papel o en...
No m'estranya que et deixi aquesta sensació, és brutal! La imatge d'aquest poema encaixa a la perfecció amb la pintura de Rusiñol. Encara que allí la dona estigui sota els efectes de la morfina, la languidesa de la teva dona és igualment plácida, i perfectament bella. En aquest estat d'aparent debilitat inspira la poesia i reneix, ressucita de nou en un esclat de vida i desig. M'encanten els versos finals, com arrodoneixen i tanquen amb subtilitat el poema. Genial!!
ResponderEliminarSilvia, que contento me pones sabiendo que tanto te ha gustado. La mujer lánguida, ¡o el hombre!, que tanto da. Esa manera de vivir. Y esa manera, también, también, de descartar. Y la mujer lánguida se levanta, sí, y sabe que la mar la espera.
EliminarEl cuadro de Rusiñol. Pensaba que era mejor una imagen de mujer durmiendo en blanco y negro, pero es que La morfina me alucina tanto que quise hacerle este minúsculo homenaje.
Besos.
Espléndido y feliz poema Igor. Es muy bello. Saludos!!
ResponderEliminarLa mujer que consigue borrar las hormigas y despierta.
EliminarSaludos.
Me gusta mucho el poema. Lástima que esas dos palabras juntas me evoquen a Christina Rosenvige cantando una canción muuuy leeeentaaaaaaa y no pueda quitármela de la cabeza. Pero esta aplasta hormigas, al menos. Otra cosa a la que me puede recordar tu tono es a la belle dame sans merci ;)
ResponderEliminarUn abrazo :)
Buenas, qué bueno saber que te haya gustado esta poesía. La señorita Rosenvige sé quién es, aunque no conozco sus canciones. Las hormigas vienen, no sé bien, quizá de los surrealistas.
EliminarUn abrazo.
Un poema digno para el magnífico cuadro de Rusiñol! ;)
ResponderEliminarBesos.
Concuerdo contigo, los sinónimos nunca son plenos...y hay bellezas tristes y a la vez tristezas dulces, y también hay entres...
ResponderEliminarMe llegó Igor, me nació esas cortinas de arena y llovizna.
Saludos.
Pensándolo bien, ni los sinónimos y acaso tampoco algunas palabras. Que difícil es eso de comunicar mediante símbolos.
EliminarMe alegra que te llegara.
Besos.
No conocía tu faceta poética, Igor. A mí me ha gustado. La cadencia, las imágenes, el ritmo. No soy muy ducho en la materia, pero creo que consigue transmitir; tiene fuerza.
ResponderEliminarUn abrazo,
Raúl Frías
Siento un poco de pudor ante el halago fácil, pero hoy no puedo evitarlo: me parece el poema de un maestro. La docilidad para su lectura, el murmullo de un sentir, el despertar tranquilo que trae el renacer... y todo en suave atmósfera. Es perfecto. Cuando se pone un poquito de belleza en el mundo se queda satisfecho el corazón, como a ti te ha pasado. Lo celebro.
ResponderEliminarUn abrazo
Valió la pena escribir esta poesía. Además de materializar algo que intuía y no comprendía bien, saber que hay más gente con quien compartirlo y que seguramente han percibido algo parecido es todo un gozo.
ResponderEliminarMuchísimas gracias por dejar estos comentarios que le dan más sentido a los versos.
Un abrazo.
Bueno, el cuadro de la morfina, es un poco deprimente en sí mismo.
ResponderEliminarNo se como ha podido inspirarte una a poesía, y bueno lo de las hormigas no lo entiendo demasiado,tendré que volverme a ller todo para entender algo.
No obstante felicidades por ti inspiración.
Me encanta. Inspirado y sensible. Sensual. La imagen de la ciudad que se ahoga en el vómito de un deseo es impagable. Desolada. Cruda.
ResponderEliminarEnhorabuena.
Reconozco que la poesía es bonita.Ese mérito no te lo quita nadie.
EliminarSaludos. Creo que lo de menos es el cuadro, lo bonito es la poesía.
Guau, evoca un aúrea de sensaciones esta pieza, Igor. Yo me aventuraría a decir que para escribir algo así has tenido que vivirlo... ¿me equivoco? Observar a una mujer lánguida despertarse de las telerañas del sueño.
ResponderEliminarTengo una duda macho: hay quien me dice que en "poesía contemporánea" han de evitarse las rimas... ¿estás de acuerdo? A mí me tocan mucho los cojones tales afirmaciones. Casi toda la historia se ha distinguido la poesía por eso y ahora resulta que "no está de moda"? Fuck it!
Ese es un eterno debate, Kammaraden Sotso Anibor. Desde mi punto de vista, la poética tiene en su base la música, que viene de las repeticiones, de la sonoridad, de la métrica y la rima. A veces no las uso, pero jamás las pierdo de vista. Creo que como tú. En estos días de lluvias vuelvo a leer a Ted Hughes. No es evidente, pero ahí hay mucha música.
ResponderEliminarHay un tipo, Salvador Oliva, quien afirma que la poesía sin rima, sin música, no es poesía, que en el mejor de los casos es "prosa recortada".
Y volviendo a Ted Hughes (ya ves, estoy enamorado) durante un tiempo fue denostado, en parte por cuestiones personales como la de Plath, en parte por no estar de moda. No, no estaban de moda los poetas telúricos, estaban de moda los poetas costumbristas urbanos.
Abajo las modas. Me parece que si llega el momento en que oyes tu propia voz, las modas son como las bicicletas, para el verano.
Un abrazo.
Parece que he encontrado un nuevo filón de buena poesía.
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