Negros crines, nace tu pelo
sobre las sábanas.
¡Adiós! Adiós a los labios prietos,
a la lágrima ácida, al beso frío
de esta ciudad que se hunde
en el vómito de un deseo.
Mujer lánguida,
arranco lloviznas y cortinas
de arena en todas tus ventanas.
Duermen tus pechos de nácar,
vuelan las líneas que han regido
los precisos y las rectas semanas.
Aplastas con un dedo las hormigas
que viven y comen en tu mirada.
Por fin volvemos. Tú y yo.
Estiras un brazo, somnolienta,
en el lago de los misterios,
resucitas,
tú que ignoras todo
lo que no sea vida… ¡Pura vida!
—anhelas—.
Se desvanecen los continentes.
De pie, rompes tu propio hechizo.
La orilla aguarda, mujer hermosa y
lánguida.
No m'estranya que et deixi aquesta sensació, és brutal! La imatge d'aquest poema encaixa a la perfecció amb la pintura de Rusiñol. Encara que allí la dona estigui sota els efectes de la morfina, la languidesa de la teva dona és igualment plácida, i perfectament bella. En aquest estat d'aparent debilitat inspira la poesia i reneix, ressucita de nou en un esclat de vida i desig. M'encanten els versos finals, com arrodoneixen i tanquen amb subtilitat el poema. Genial!!
ResponderEliminarSilvia, que contento me pones sabiendo que tanto te ha gustado. La mujer lánguida, ¡o el hombre!, que tanto da. Esa manera de vivir. Y esa manera, también, también, de descartar. Y la mujer lánguida se levanta, sí, y sabe que la mar la espera.
EliminarEl cuadro de Rusiñol. Pensaba que era mejor una imagen de mujer durmiendo en blanco y negro, pero es que La morfina me alucina tanto que quise hacerle este minúsculo homenaje.
Besos.
Espléndido y feliz poema Igor. Es muy bello. Saludos!!
ResponderEliminarLa mujer que consigue borrar las hormigas y despierta.
EliminarSaludos.
Me gusta mucho el poema. Lástima que esas dos palabras juntas me evoquen a Christina Rosenvige cantando una canción muuuy leeeentaaaaaaa y no pueda quitármela de la cabeza. Pero esta aplasta hormigas, al menos. Otra cosa a la que me puede recordar tu tono es a la belle dame sans merci ;)
ResponderEliminarUn abrazo :)
Buenas, qué bueno saber que te haya gustado esta poesía. La señorita Rosenvige sé quién es, aunque no conozco sus canciones. Las hormigas vienen, no sé bien, quizá de los surrealistas.
EliminarUn abrazo.
Un poema digno para el magnífico cuadro de Rusiñol! ;)
ResponderEliminarBesos.
Concuerdo contigo, los sinónimos nunca son plenos...y hay bellezas tristes y a la vez tristezas dulces, y también hay entres...
ResponderEliminarMe llegó Igor, me nació esas cortinas de arena y llovizna.
Saludos.
Pensándolo bien, ni los sinónimos y acaso tampoco algunas palabras. Que difícil es eso de comunicar mediante símbolos.
EliminarMe alegra que te llegara.
Besos.
No conocía tu faceta poética, Igor. A mí me ha gustado. La cadencia, las imágenes, el ritmo. No soy muy ducho en la materia, pero creo que consigue transmitir; tiene fuerza.
ResponderEliminarUn abrazo,
Raúl Frías
Siento un poco de pudor ante el halago fácil, pero hoy no puedo evitarlo: me parece el poema de un maestro. La docilidad para su lectura, el murmullo de un sentir, el despertar tranquilo que trae el renacer... y todo en suave atmósfera. Es perfecto. Cuando se pone un poquito de belleza en el mundo se queda satisfecho el corazón, como a ti te ha pasado. Lo celebro.
ResponderEliminarUn abrazo
Valió la pena escribir esta poesía. Además de materializar algo que intuía y no comprendía bien, saber que hay más gente con quien compartirlo y que seguramente han percibido algo parecido es todo un gozo.
ResponderEliminarMuchísimas gracias por dejar estos comentarios que le dan más sentido a los versos.
Un abrazo.
Bueno, el cuadro de la morfina, es un poco deprimente en sí mismo.
ResponderEliminarNo se como ha podido inspirarte una a poesía, y bueno lo de las hormigas no lo entiendo demasiado,tendré que volverme a ller todo para entender algo.
No obstante felicidades por ti inspiración.
Me encanta. Inspirado y sensible. Sensual. La imagen de la ciudad que se ahoga en el vómito de un deseo es impagable. Desolada. Cruda.
ResponderEliminarEnhorabuena.
Reconozco que la poesía es bonita.Ese mérito no te lo quita nadie.
EliminarSaludos. Creo que lo de menos es el cuadro, lo bonito es la poesía.
Guau, evoca un aúrea de sensaciones esta pieza, Igor. Yo me aventuraría a decir que para escribir algo así has tenido que vivirlo... ¿me equivoco? Observar a una mujer lánguida despertarse de las telerañas del sueño.
ResponderEliminarTengo una duda macho: hay quien me dice que en "poesía contemporánea" han de evitarse las rimas... ¿estás de acuerdo? A mí me tocan mucho los cojones tales afirmaciones. Casi toda la historia se ha distinguido la poesía por eso y ahora resulta que "no está de moda"? Fuck it!
Ese es un eterno debate, Kammaraden Sotso Anibor. Desde mi punto de vista, la poética tiene en su base la música, que viene de las repeticiones, de la sonoridad, de la métrica y la rima. A veces no las uso, pero jamás las pierdo de vista. Creo que como tú. En estos días de lluvias vuelvo a leer a Ted Hughes. No es evidente, pero ahí hay mucha música.
ResponderEliminarHay un tipo, Salvador Oliva, quien afirma que la poesía sin rima, sin música, no es poesía, que en el mejor de los casos es "prosa recortada".
Y volviendo a Ted Hughes (ya ves, estoy enamorado) durante un tiempo fue denostado, en parte por cuestiones personales como la de Plath, en parte por no estar de moda. No, no estaban de moda los poetas telúricos, estaban de moda los poetas costumbristas urbanos.
Abajo las modas. Me parece que si llega el momento en que oyes tu propia voz, las modas son como las bicicletas, para el verano.
Un abrazo.
Parece que he encontrado un nuevo filón de buena poesía.
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