Ir al contenido principal

El ruido de los cabarets

Puede no entusiasmarte un edificio y en cambio enamorarte de uno de sus balcones. Así me pasa con este poema de Paul Verlaine (1844-1896), amante de Rimbaud, escrito hace mucho tiempo y que en cambio parece escrito ayer en cualquier barrio antiguo de cualquier ciudad.

El ruido de los cabarets, el fango de la acera,
los plátanos mustios deshojándose en la negrura,
el ómnibus, huracán de chatarra y barro,
que rechina, mal asentado entre sus cuatro ruedas,
y gira sus ojos verdes y rojos lentamente,
los obreros que van al club, fumando
su pequeña pipa en la nariz de los policías,
tejados que gotean, muros rezumantes, pavimento que resbala,
asfalto socavado, arroyos que colman alcantarillas,
ésta es mi ruta —con el paraíso al fondo.

Comentarios

  1. Tiene razón. Y es que los viejos barrios, miserables, sórdidos, grises, ajenos al lujo; y sus gentes a juego, inspiran al artista, sea de la pluma, del pincel o de la cámara fotográfica como ningún otro lugar.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Extrañamente, sólo veo este poema en París. A lo mejor es que leo "cabaret" y la cabeza se va a Toulouse-Lautrec, o que "paraíso" son casi las mismas letras que París. O que va a ser cierto lo que decía Bart Simpson y la tele me ha freído la imaginación. Pero el poema me gusta.

    ResponderEliminar
  3. Escribo sin acentos... Juraria que es Paris. Es muy probable. Lo del cabaret lo descubre. A mi el poema me gusta tal cual, pero es que el final, con el paraiso al fondo, le da magia.
    Bart SImpson, jefe de la seccion filosofos aplicados a la vida diaria. Saludos

    ResponderEliminar
  4. Fantástico. Paseas con él de manera sigilosa
    para que después te acuchille limpiamente en el último verso.
    De buen gusto tu elección.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. ¡¡¡Joder!!! Exactamente eso. Paseas con él, por París posiblemente, hasta sientes el aroma hediondo de las calles... y luego te acuchilla limpiamente, con el paraíso al fondo.
    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Me gusta el poema y estoy en sintonía con los comentarios. Leyendo, ves y caminas, piensas y esperas que el fin del camino sea el paraiso.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. El tránsito ni es luminoso ni ominoso. Con lo único que contamos de verdad es con el camino, que es lo que es. Pero, además, del tránsito, también se nos habla de la meta. Ahora, qué es ese paraíso: una promesa. Parece que hay un poco de trascendencia, de fe, aquí, Igor.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Cualquier impresión, crítica o recomendación es más que bienvenida. ¡Hablamos abajo!

Entradas populares de este blog

Relatos de ciencia-ficción y fantasía

Del libro que he publicado en Google Play y Amazon ( 37 Relatos para leer cuando ...) de historias cortas, los relatos se pueden dividir en dos bloques: los de ciencia-ficción y fantasía por un lado, y por otro, los de corte realista, muchos de ellos, y humor . Una mezcla peligrosa, sin duda. Subo aquí el relato “ La última cena ”, siendo este el penúltimo que publicaré en el blog . En agosto volveré a subir el relato “ Siesta ”, porque muchos no lo conocen y por mostrar las ilustraciones que se hicieron de esta historia. Me quedo con ganas de subir muchos más, pero en fin, los relatos los podéis adquirir en: - Smashwords (libro relatos gratis y sin registrarse):  37 Relatos en Pdf, epub, kindle, etc. - En el contiente americano en Amazon.com ( enlace a 37 Relatos amazon.com ) a 1.1 $ - En España en Amazon.es ( enlace 37 Relatos Amazon España ) a 0.89 €. - En Amazon México, podéis bajar el libro de relatos pinchando aquí: (37 Relatos en México)   ...

El Gatopardo, del noble Tomasi di Lampedusa

Guiseppe Tomasi di Lampedusa fue autor de una sola novela, El Gatopardo , como fue autor de una sola novela Juan Rulfo y su Pedro Páramo (1955). Al menos, el mexicano se molestó en escribir algunos relatos. Pero los motivos de ambos fueron distintos. Antes de ver publicada su única novela, Tomasi murió. Mala suerte. El destino fue cruel con este noble italiano venido a menos, dotado de una capacidad narrativa inaudita, que a mí, en lo personal, me genera esta pregunta: ¿pero cómo alguien sin carrera literaria fue capaz de escribir una obra maestra, cómo? Porque, estimado gatos y gatas de porcelana, El Gatopardo es una de las obras maestras de la literatura universal, y eso que tampoco cuenta muchas cosas, aparentemente. Acaso describe un micro-universo. El cineasta Visconti, ojo avizor, supo entenderlo muy rápido. En 1962 estrenaba la famosa película que no está a la altura del libro. Hoy El Gatopardo se puede comprar en papel o en formatos epub, pdf, mobi, ki...

El último encuentro, de Sandor Marai.

Aparece Sándor Márai por un camino sin tiempo. Nos queda El último encuentro (1942) . Al fondo, el cielo arde en el hielo rojo del ocaso. Es otoño. Los campos y los bosques de su antiguo Reino de Hungría natal estallan en colores. Hace mucho que nadie se acuerda del imperio austrohúngaro. Llega él, Sándor Márai (1900-1989), uno de los escritores más populares de la Europa de entreguerras, y nos habla. El joven Márai Sí, sus libros se vendían a carretadas y el prestigio que alcanzó su preciosa y exacta prosa igualó al de Thomas Mann o Stefan Zweig , el autor que se suicidó ofuscado por el pesimismo, ya que en 1942 creyó que las huestes de Hitler tomarían el mundo entero. Y con esto avanzo que esta historia de grandes escritores centroeuropeos no es feliz. Aquellos fueron años terribles, años de sangre y muros grises, con alambradas negras, flanqueados por torres desde donde se abatían los espíritus libres, que tan bien relató Nino Bravo. El libro puede encontrarse en cu...