Bueno, ahí va otro poema, el de un Paseo Nocturno. Parece que bajo la lluvia, de noche, la mente trabaja de otra manera. Y más si vas solo. Se produce como una relajación de todo que de algún modo te conecta, ¡oh rara vez!, con el mundo. Es una poesía del presente, en realidad.
Éste es otro de los poemas de mi primer libro
de poesías en catalán, 4 Patis, que
más que traducir he remasterizado para publicar aquí en castellano, en un
ejercicio bastante divertido sino pretendes ser literal y juegas, como un niño
lo haría, con el lenguaje.
Paseo
Nocturno
Vestido con aguas de noche,
vuelvo a casa.
No más que una aguja,
constante baja la lluvia.
Quietud, toda la avenida,
la noche es la llanura
de los labios de la luna,





