Estoy casi de vacaciones. Irán bien para vaciar mi cabeza. Uno de los males modernos es la saturación mental. En parte es culpa mía, más información, casi toda irrelevante para mi vida, más saturación.
Los gatos lo hacen mejor. En esta foto sale uno de mis tres gatos. Llega el calor, ¿qué hacer? La siesta, por supuesto.
Takai Kito fue
un poeta en breve, de haikus y otras historias, que nació y vivió en Japón
(1740-1788). No se sabe mucho de él.
Dejó espléndidas piezas como esta que he traducido al español porque no la he
encontrado en lugar alguno, solo en japonés e inglés.
mezurashi to
miru mono goto
ni
haru ya yuku
qué maravillosa
cada cosa que he
visto – y
la primavera se
desvanece
How wonderful
Each thing that
I look at – and
Springtime goes
away
Kito tenía otras
auténticas piezas de orfebre, como este haiku del ruiseñor.
El ruiseñor
unos días no
viene;
otros, dos
veces.
Hace tiempo que
no escribo nada en el blog. Lo mío es pura vagancia y lo demás son cuentos
chinos. Acompaño este par de haikus de Kito con una ilustración sinn hanga o shin-hanga (“nuevas
impresiones”), un movimiento pictórico japonés de principios del siglo
pasado.
Que mejor manera
que el prólogo de un libro sea un cuento y no una tediosa lista de atributos,
como si del prospecto de una aspiradora se tratara. Pues esto he hecho en el
prólogo de 21 Cabezas y Relatos (2017),
que a falta de amigos y por pereza de pedir favores he escrito yo. En realidad
el prólogo ni tan siquiera es un cuento, funciona como breve cachondeo bajo la
apariencia de ensayo sobre Dios.
El riesgo es que algún creyente pueda sentirse
ofendido. Espero que no. La intención no es provocar sino pensar pasando un
buen rato. Poner en cuestión al Dios cristiano o al Dios musulmán o a los
múltiples y multiformes dioses asiáticos.
Porque, al fin y al cabo, nadie se
cuestiona si los coloristas y arrebatados dioses griegos existen o no. O si los
mágicos dioses vikingos realmente alguna vez caminaron sobre las heladas
tierras escandinavas. Me veo preguntándole por ejemplo, a finales del siglo
VII, a un vikingo barbudo si Thor es real o si solo existe en su cabeza. Menudo
hachazo me llevaría. Y en cambio hoy ni tan siquiera nos lo planteamos y damos
por hecho que todo eso fue un agradable error enrollado con los tejidos de una
fábula.
Prólogo.
Las voces de Dios.
Las
razones que llevan a un tipo como yo a volcar ciertas ideas, impresiones y
hasta visiones sobre una hoja de papel usando un lápiz para garabatear una
serie de combinaciones de signos acordados por la comunidad, que otros pueden
interpretar a su manera, son diversas pero hay una fundamental: ¡sacar esas
voces de mi cabeza!
No me
culpes de nada. Dime cómo interpretas y te diré quién eres. Ya me lo dice mi
mujer, Lluís, Lluís, oye, deja de mover
los labios. Se refiere a que cuando salgo a fumar al patio, ella que me
observa a través del cristal, me ve hablando conmigo mismo. Malo, malo. Todavía
no le he confesado que hasta me respondo. Eso te lo explico a ti, que no te
conozco de nada, porque así resulta más higiénico. Las voces de la cabeza. No
es culpa mía,
Una gran lectura la de esta poetisa
norteamericana, tan libre, tan genial, que te desnuda con versos que parecen
escritos ayer y no hace décadas. Anne Sexton (1928-1974), la magnética y
adinerada mujer que no era feliz con su vida y que, en algún momento, decide
empezar a escribir porque quizás hay algo que no encaja o porque siente la
necesidad de plasmar o porque se lo ordena su psiquiatra como terapia. Así nacen
sus poesías. Una mujer tardía escribiendo con energía arrolladora. Como ella, De ésas, un espléndido autorretrato y
una bandera para Sexton, que empezaba sus recitales siempre con esta pieza.
Una de las voces
poéticas más conocidas, sobre todo en el mundo anglosajón. Estoy seguro que
Emily Dickinson, como Einstein, era una extraterrestre, no sé yo si del grupo
de los lagartos como Obama o no. Su vida de reclusión, negación y renuncia es
conocida.
Queda su obra poética,
afortunadamente. Una de las más interesantes, por ser distinta, original, casi
pura, que se han escrito aquí en la Tierra.
Sobreviví
la noche de un modo secreto
y entro en el día.
Le basta al que está a salvo saber que fue salvado
aunque no sepa el cómo. Tomo, pues, mi lugar entre los vivos,
como quien deja que lo lleven,
candidata al azar de la mañana
pero citada con los muertos.
Mientras nos
enredan y nos confunden con noticias menores, léase corrupción de los partidos
y no nos vamos a engañar, también de las empresas y las personas si tienen
ocasión. Mientras nos hablan sin parar de la Europa a media luz y a media
velocidad, el auge de la ultraderecha, los milagrosos y constantes aumentos de
salarios de los (afortunados) que trabajan, la bajada de los precios de la luz
y la gasolina, el fin de la Era de Protección y Eterna Amistad de los EE.UU o
las guerras que provocan nuestros queridos dirigentes (empresas y gobiernos)
para ganar más y más y que luego generan pequeños problemas que los de abajo hemos
de apechugar sin ganar gran cosa, como el terrorismo y la emigración derivados
de las guerra de Libia, Siria, primaveras twiteras, Afganistán y etc’s por un
tubo, nos ocultan problemas mucho más graves. Ya se sabe, las cortinas de humo
sirven para ocultar la verdad.
¡Señoras y
Señores! La verdad es que durante el mes de enero de 2017 huestes fuertemente
armadas de orcos invadieron Almería, en un intento de crear la Taifa de Sauron.
Sino, cómo explicar el precio del calabacín del pasado enero. Aquí aporto una
prueba irrefutable de la invasión orca: una foto del super donde voy con el
precio del calabacín a 5,99 €/Kg. ¡Oiga! ¡Que el calabacín es casi todo agua,
coño! ¡Que tampoco tiene mucho gusto! ¡Que no lleva pilas de litio!
En febrero de
2017 (y aporto pruebas, la foto), el precio del calabacín cayó a 1,75 €/kg, que
es una barbaridad, pero que está muy alejado de los 6 €. Todo esto en apenas
unas pocas semanas. ¿Se trata de una especulación de los mercados? ¿Se trata de
que hayamos empezado una nueva Edad de Hielo pero que por algún motivo que no comprendemos
esta vez el polo norte está en el Sáhara y el hielo va ganado terreno de sur a
norte? ¡No! ¡Nada de esto!
Nos han engañado
y los orcos invadieron Almería en enero y nadie nos ha dicho nada. Y es que en
esta sociedad, la ocultación y la manipulación del ciudadano (eufemismo de
unidad de consumo) no tienen, al igual que ayer y anteayer, parangón.
Antes de entrar
en una habitación desconocida es bueno asomar la cabeza para ver qué hay
dentro. Esto he hecho yo, con pobres resultados, para saber algo sobre
concursos de poesía en lengua española. Lo descubierto es descorazonador. O
mejor dicho, paralizador.
Pintura de Alessandro Sicioldr
Terminado el
tercer libro de poesía que escribo, me decidí a indagar sobre concursos de
poesía. Leí varios artículos, tanto de blogs como de medios de comunicación. Y
acabé hecho un lío. No puedo aseverar nada, pues mi información no es de
primera mano. Vivo desconectado del mundo literario. Hasta demasiado
desconectado y eso es malo. Dejo tres enlaces interesantes para invitar a la
reflexión y a modo de guía para otros poetas que consideran el presentarse a
concursos. Lo cierto es que no sé qué hacer. Seguro que queda algún concurso de
poesía libre de amigos, conocidos y
saludados. Pero, ¿cuáles?
a)El artículo o mejor dicho, la ofensiva panzer de análisis ampliado de los premios de poesía, del
colectivo poético Addison de Witt. Un análisis de
los primeros premios de poesía en España en función de su imparcialidad. Dios.
Con nombres concretos y referencias. 116 comentarios. Algunos muy interesantes.
b)Un artículo de la revista digital Diatribas sobre la poesía española de inicios
del siglo XXI, de Pablo Lorente Muñoz. Quizá
el escrito más ecuánime, pero no por ello menos inquietante.
Jamás antes, y
rezo por equivocarme, probablemente nunca más, he escuchado a un político cuyo
discurso despertara en mí la esperanza de un mundo mejor. Y de paso coincidiera tanto con mi visión de
la sociedad, la economía y la política como la de Sanders. Bernie Sanders, el
senador estadounidense derrotado por Hillary Clinton. Del partido demócrata,
apartado de las presidenciales por el poderoso y ponzoñoso clan de los Clinton.
De algún modo,
al apartar a Sanders, los Clinton nombraron presidente a Trump. La razón es que
todos estamos hartos de los políticos tradicionales, que gobiernan para las
élites, esa minoría que mandan en el mundo, y de las ellos mismos forman parte.
Y a eso hay que sumar la corrupción, que no es más que el reparto del pastel
entre los de la élite. Esto para ti, esto para mí. Igual que antes de la
Segunda Guerra Mundial. El fascismo y el comunismo tuvieron sus antecedentes.
Bernie Sanders
quería cambiar el sistema y Trump prometió hacerlo. Eso, los de abajo, sí somos
capaces de olerlo. Aquí y en Estados Unidos también.
Hillary Clinton
prometió a los que pagaban su campaña y a los que debía favores, más guerras y
gasto militar, prometió en conferencias ante la banca norteamericana, por las
que cobraba 600.000 $ por charla, desregularizar los mercados financieros y
prometió no tocar mucho las cosas para perpetuar esta muy antigua, minoritaria
y nueva clase social, los ultra ricos.
Ahora a Trump,
peligrosamente, lo acusan de todo. De
manipular las elecciones, de aceptar chantajes de Rusia, de ser un tramposo,
etc., sin que de momento no se haya visto prueba alguna.
Trump, en un
principio, se perfila como aislacionista. Esto es, menos intervenciones
militares en el exterior, menos gasto. De hecho, tras ganar las elecciones, uno
de sus primeros tweets fue este:
Sí, en contra
del carísimo y poco eficiente programa de los F-35, un superavión de combate
polémico por sus fallos. Como dijo el presidente Eisenhower, el principal peligro para los USA es…
«En los consejos de gobierno, debemos evitar la compra de influencias
injustificadas, ya sea buscadas o no, por el complejo industrial-militar.
Existe el riesgo de un desastroso desarrollo de un poder usurpado y[ese riesgo]se mantendrá. No debemos permitir
nunca que el peso de esta conjunción ponga en peligro nuestras libertades o los
procesos democráticos».
¿Es una casualidad esta lluvia de acusaciones contra
Trump o es el complejo industrial-militar que quiere cambiar las cosas? En
cualquier caso Trump me parece un personaje nefasto en un país que corre un
serio riesgo de implosión y en el que se dan casos de negros que son asesinados
por la espalda por aquellos que debieran protegerles.
Hillary Clinton hubiera ofrecido un menú de muerte y
destrucción para alimentar a unos pocos. Trump agudizará la división de un país
fracturado. El bueno era Sanders. Al que el propio sistema apeó para no verse
amenazado, justo el hombre que, quién sabe, pudiera haber reequilibrado el
sistema, salvándolo. Dejo sus palabras en este vídeo. Atención a partir de
4:14, un político diciendo la verdad. Mañana va a nevar en Somalia.
Estreno el 2017 con un nuevo
libro de relatos, 21 Cabezas y Relatos,
que publico como ebook. El libro habla sobre un mundo que no existe para
observar el ser humano, que sí existe. Fabular para poder acercarme a la
incierta verdad, mediante relatos de humor, historias de ciencia-ficción,
cuentos de amor y fantasía o narraciones esperpénticas.
Y en los distintos Amazon (en unos días) y otras plataformas.
21 Cabezas y Relatos es
un libro para reír, aterrorizarse y soñar. Escrito desde la imaginación o la
ironía, y hasta desde una cierta ternura, además de explorar lo humano,
pretendo que quien lo lea pase un buen rato, lo que no es poca pretensión. Cada
relato es distinto y tienen en común las relaciones, las extrañas ciudades y
universos que construimos sin que sepamos bien la razón.